miércoles, 27 de febrero de 2008

Un debate evanescente

Este es un comentario sobre pedido, como les ocurre a las empresas con sus clientes más conspicuos. Se lo debía a Lois, que es una adquisición de esas que la política -y la vida- te proporcionan en raras ocasiones, y se lo pago ahora, por lo menos en esta mínima proporción.
Empezaré por decir que Mariano Rajoy es un buen tipo. Le conocí en Bilbao, cuando él era Vicesecretario General del PP y yo Secretario General de ese partido en el País Vasco y los dos fuimos co-directores de campaña en las autonómicas del año '90.
Es un gallego de esos que nunca sabes si está entrando o saliendo, subiendo o bajando. Tiene sentido del humor, es irónico y una excelente alternativa para tomar unas copas y reírte con sus ocurrencias.
Mariano es un buen tipo, pero no hizo un buen debate.
No soporta el primer plano. Los vidrios de sus gafas devuelven el resplandor de los focos de las cámaras de televisión; y sus ojos, agrandados por las lentes, parecen salírseles de la cara. Tampoco lo que dijo en su primera intervención resultó especialmente memorable.
En el cara a cara que le siguió estuvo mejor. Claro que leyó demasiado, abrumó con datos y exhibió mal a cámara los cuadros estadísticos que llevaba preparados. Por cierto, ni él ni Zapatero utilizaron los datos para corregir los errores del contrario, más bien los emplearon como armas arrojadizas, viniera o no a cuento con la parte del debate que se estaba ventilando en ese momento.
Con todo, las estadísticas -como los árboles, que no dejan ver el bosque- velaron en el discurso de Rajoy al hombre de la calle. Y eso que habló de los precios del pan, de la leche y de los huevos. Pero siempre con estadísticas. Y recuerdo lo que decía Benjamin Disraeli acerca del asunto: "There are three kinds of lies: lies, bloody lies and statistics". De manera que las estadísticas ocupan el lugar de las más nefandas mentiras. Y a nadie hay que explicarle qué está pasando con el precio del pan o de la leche, si se han encarecido en un 10 ó en un 15%. Ya sabemos todos que han subido una barbaridad.
Zapatero le acusó a Rajoy del "redondeo" que tuvo lugar de forma inmediata al nacimiento del euro, y que ha sido una de las situaciones inflacionarias más importantes de los tiempos recientes, que aún no se ha trasladado plenamente a los salarios. Rajoy acusó el golpe.
El candidato que viene de la oposición no presentó alternativas, lo cual confirmó la validez -presunta- de las políticas del Gobierno. Atizó en el saco de la emigración un injusto sinnúmero de palos, como si esa tan a menudo pobre gente fuera la causa de todos nuestros males. Aceptó sin apenas rechistar que el precio punta de la vivienda en España se había producido en la época en que gobernaba Aznar, cuando todo el mundo sabe que ha seguido subiendo hasta el reciente pinchazo de la burbuja inmobiliaria y a consecuencia además de la recesión importada de los Estados Unidos. Defendió la idea de España sin convicciones y quedó de mal autonomista. de intransigente y de inconsecuente. Y cuando le correspondió la defensa de su asunto estrella -el terrorismo- sólo consiguió un raspado empate, mareado por las acusaciones de Zapatero de haber recortado el número de agentes del orden cuando fue Ministro del Interior y de no haberle seguido en su negociación con ETA.
Sin embargo, pese a sus titubeos y vacilaciones, Rajoy mejoró algo a medida que transcurría el debate. Pero en su última intervención cambiaría de repente el mejor desarrollo de su discurso con el que había memorizado previamente. Hizo aparecer a una niña -¿por qué no un niño?. Mi amiga Montse me dice que estaba esperando a que se pronunciara en contra de la ablación del clítoris- y cerró su discurso con la misma distancia de la realidad con que lo empezó.
Zapatero, en cambio, estuvo bien cuando concluyó diciendo que él no puede garantizar el éxito de todo el mundo, pero sí que todos tendrán las mismas oportunidades y que los que se queden en el camino contarán con el amparo del Estado. Aunque sea eso lo que precisamente no ha practicado su gobierno: los españoles somos, hoy en día, mucho más desiguales ante la ley que lo éramos hace 4 años -entre otras cosas porque hay muchas más leyes que nos trocean, nos dividen y nos hacen más egoístas e insolidarios.
Podría ahora referir la suma de asuntos que no se tocaron o se acometieron con insólita levedad. Pero no merece la pena. La vieja política española y los viejos políticos dan de sí lo que dan. Muy poco.
Zapatero salió de rositas, a pesar de una pésima gestión; y Rajoy con su traje azul -que sólo mejoraría un chófer de Cajamadrid -Montse "dixit"- quedaba a la espera de encontrarse con el candidato que todavía no es. ¿La próxima semana, quizás?
Claro que ese "buenas noches y buena suerte" del Presidente no le acerca precisamente al George Clooney de la película del mismo nombre, salvo que lo haga en forma del evanescente cigarrillo que ese actor llevaba siempre entre los dedos cuando le iluminaban las cámaras.

19 comentarios:

goloviarte dijo...

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Revolutrix dijo...

Contestando a todos los comentarios del post anterior diré, para que ustedes me entiendan si quieren, a lo que me refiero al decir "gente de la calle".
Hablo de personas que aunque no conozcamos la historia de Euskadi, sentimos; sentir significa que estamos en contacto con nuestro ser mas profundo y que cuando oímos hablar Euskera en un caserío SABEMOS que venimos de ahí y añoramos no haberlo vivido desde pequeños. Puede ser solo cultural pero crea emociones.
Si ustedes se sienten españoles no sé si podrán entenderme.

Lois dijo...

Muchas gracias, Fernando. Revisaré mi opinión. No muy distinta, pero menos elaborada. Me pareció un rollo, la verdad.

Hombre revolutrix, pues te he puesto un tostón de órdago en el hilo anterior. Ahora veo que la cosa va más en el plano sentimental. Deduzco que no somos "gente de la calle" los que conocemos (mejor o peor) la historia de Vascongadas, y que además no sentimos. Y por supuesto nunca estamos en contacto con nuestro ser más profundo (sea lo que fuere). Te doy el punto, no discutiré eso.

Lo que no entiendo es lo de ...

cuando oímos hablar Euskera en un caserío SABEMOS que venimos de ahí y añoramos no haberlo vivido desde pequeños. Puede ser solo cultural pero crea emociones.

¿Quieres decir que no lo has vivido de pequeño, y que te gustaría haberlo vivido? ¿Y que ese no haberlo vivido te provoca una emoción?

¿Y bien? Es tremendamente retorcido, pero las emociones son libres. Salvo cuando se transforman en política. ¿Debo entender que he estudiar vascuence, o mis hijos, por causa de tus retorcidas emociones?

Pues sigue sin parecerme un buen plan.

Blanca Oraa dijo...

Frenando, te felicito:
Las pinceladas con las que has descrito el debate son perfectas, en artes visuales (parece ser que lo de plásticas no está de moda) se consideraría hiper-realismo,y tu has pintado un verdadero Antonio López-García.

Pedro José Chacón Delgado dijo...

Revolutrix hace poesía del caserío. El problema es que esa poesía tiene una historia que él dice desconocer. Sentirse vasco o sentirse español, como dice Lois, son metáforas de una pertenencia, metáforas muy aprovechables en los deportes de competición. Quizá emociones. Pero lo más importante de todo no es eso. Lo más importante de todo es que no se pueden trasladar lo que son emociones personales a la convivencia común.
Cada uno puede tener las emociones que quiera, pero en la convivencia somos personas que tenemos que ponernos de acuerdo en cosas tan prosaicas como los impuestos, la vivienda, la educación... Y ahí las emociones de cada uno se deben de quedar en casa.
La política, en resumidas cuentas, es lo que nos civiliza, lo que nos permite dialogar y entendernos. No podemos ir con nuestro ser profundo a decirles a los demás que si no sienten lo mismo que nosotros, bah, entonces es que no merece la pena ni hablar.
Y la historia tiene mucha importancia, Revolutrix: todo lo que sientes es copia, ese ser profundo, no es personal tuyo, es repe. Lo de volver al caserío de nuestros antepasados, lo de sentir esa emoción está puesto por escrito: es Sabino Arana Goiri y toda su escuela. Hay obras de teatro al respecto, por ejemplo las de Nicolás de Viar, destacado nacionalista, que escribió Alma vasca (1911), Nerea (1912) y ¡Maite! (1913). En todas ellas se habla de eso tan profundo que sientes, relacionado con la vuelta al caserío, todo responde a un mismo programa nacionalista consistente en reivindicar lo rural autóctono y rechazar al sobrevenido que no tiene ni ser profundo ni nada que se le parezca: son lo otro, lo extraño, el enemigo en casa. Qué desastre de mensaje, majo, cómo divide, cómo excluye, cómo ofende al desprevenido: es lo que está en la raíz de todos nuestros problemas durante todo el siglo XX y que todavía continúa con eso de "yo vivo en Euskadi, y tú?"
Saludos y, a pesar de todo, yo digo que gracias por tu intervención aquí.

Pedro José Chacón Delgado dijo...

Por cierto, se me olvidaba, en el programa de UPyD aparece "orquilla" sin hache. Habrá que decirle a alguien que lo corrija.
Saludos.

Lois dijo...

Veo, Pedro José, que eres un pedagogo nato. Me quito el sombrero. Pero yo, que voy más por la pata la llana, se lo resumiría así:

Tus (vuestras) emociones tienen consecuencias en mi vida. Y eso no está bien. Ni siquiera es muy "independiente".

Revolutrix dijo...

Agradezco muchísimo al señor Chacón que me informe de un lado que desconozco y que es definitivo para configurar mi nuevo pensamiento.
Mi experiencia ha sido la siguiente:
Nazco y crezco en Bilbao en un ambiente español, católico y respirando cierto desprecio hacia cualquier signo de vasquismo (casi todos mis apellidos son vascos).
Estudio en Madrid y viajo y vivo en otros lugares de Europa y América.
Vuelvo a Euskadi considerándome un ciudadano del mundo, pero ¡cual es mi sorpresa! cuando empiezo a sentir que todo lo vasco me concierne, desde un zortziko hasta un tío levantando la piedra.
No ha sido producto de mi educación, ese sentimiento es mucho más profundo, viene de mis ancestros. Mis emociones afloran, empiezo a aprender Euskera y lo disfruto como si recuperara algo que me falta, era como volver a casa...
Y siento que no tengo nada que ver con España , me siento más identificado en cualquier ciudad de Europa. Entonces ¿cual es mi posición política? Ni yo mismo lo sé.

Lois dijo...

Pues cada vez entiendo menos, Revolutrix. ¿Tus ancestros te transmiten sentimientos, y no es por vía educativa? ¿Será por vía genética, tal vez? Porque tú me dirás ...

Tampoco nos has contado el procedimiento por el que has llegado a saber que España nos ha hecho daño. Dices que de historia nada. ¿Entonces?

No me entero. Hombre, todos los planteamientos serán más o menos respetables, pero parece que algunos tienen más fundamento ... y otros menos.

Lois dijo...

Tampoco te sientes identificado con España, sino con cualquier ciudad Europea. ¿Las ciudades españolas no son ciudades europeas? ¿Que son, subsaharianas?

Te sientes europeo, pero excluyendo precisamente todo lo de español que tenga Europa, que no es poco ¿Y por qué precisamente excluyes lo español? ¿Es que te resulta más cercano, no sé, lo alemán? ¿Por qué, por los ancestros?

Me voy a volver majareta.

Revolutrix dijo...

Creo que estamos hablando en dos hemisferios distintos ; vosotros hablais desde la lógica y yo hablo desde mis sentimientos; es como estar enamorado; no es algo discutible.
A mi me pasa eso; me siento vasco.
España me ha hecho daño porque me ha robado una lengua y una cultura que me pertenecen y me ha impuesto una religión de la que prefiero no hablar.
Respecto a lo de sentirme mejor en cualquier ciudad de Europa, pues es la verdad, me siento más en mi elemento en Hamburgo que en Andalucia.

Pedro José Chacón Delgado dijo...

Sinceramente, creo que Revolutrix no habla en serio. Va a ver si pone a la gente por aquí de los nervios con una serie de tópicos típicos del nacionalismo. Y sospecho que con Lois lo está consiguiendo.
Saludos.

Lois dijo...

¿De los nervios? ¡Por favor, Chacón! Discutir con un nacionalista vasco es un difícil disfrute que no se puede desperdiciar. Difícil porque nunca discuten. No en un sitio donde se les pueda contestar.

Pero creo que tienes razón, no es nacionalista vasco, es alguien normal vacilando con la pantomima del euscoesperpento. Ningún nacionalista vasco diría que le han robado una lengua y una cultura, sino "mi" lengua y "mi" cultura. Y además se ha dejado atrás el argumento fetén del paraguay: la lengua como el espíritu de un pueblo. Una forma de ser, de pensar, de vivir.

¡Ha estado bien, Rovolutrix!
Ja ja ja. Es lo que tienen los chollos, suelen ser falsos.

Lois dijo...

os habéis fijado que el títuo de este post era ... un debate evanescente?

Pues sí, se desvanece o esfuma. ¡Lástima!

Pedro José Chacón Delgado dijo...

No desesperes, Lois.
El debate yo no lo ví, dicho sea de entrada. Leí luego en los periódicos el balance. Pénico. Todos decían lo que les interesaba decir.
Pero entre los comentarios de Fernando me interesa destacar lo de la vieja política. Es así. No hay nada nuevo. Todo que si la ceja de Zapatero, que si la mirada de los candidatos a esta o a la otra cámara. Todo imagen.
Pero a mí lo que más me preocupa es el resultado de las elecciones.
El menos malo sería que tanto PP como PSOE consiguieran mayoría absoluta. Lo digo con pena pero creo que es así.
Con nuestro actual sistema electoral, que tiene vedada la entrada para las terceras vías, lo único que se consigue con un resultado de mayoría simple es que los partidos nacionalistas se vean sobrerrepresentados, al ser necesarias sus alianzas tanto para la oposición como para el poder. Y ya se sabe que los partidos nacionalistas van al Parlamento a lo que van.
Saludos

Lois dijo...

Ya, pero como ni el PSOE ni el PP parecen dispuestos a intentar cambiarlo, lo único que puede ocurrir es seguir el camino hacia unos Balcanes fascistoides. Solo cabe la duda de la velocidad, no la del destino final.

Lo que me sorprende es que UPyD no haya recogido una vieja idea de García Trevijano: separar elecciones presidenciales y legislativas, a la americana. Sí, ya sé que USA es una república y tal, pero con imaginación se podría inventar una "república coronada", o lo que sea, si no se quiere prescindir del rey.

De García Trevijano se podrán decir muchas cosas, pero no se le puede negar que fué el único que hizo un pronóstico clavado de la situación de hoy ... hace treinta años.

Blanca Oraa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lois dijo...

Y esta va dedicada al patrón:

Monitores de Temperaturas Informan de un Enfriamiento Global

El blog de Fernando Maura dijo...

Hola a todos, la verdad es que esta noche se me acumula el trabajo, pero procuraré contestar puntualmente a todos.
Goloviarte, prometo visita, pero te ruego que esperes a que concluya la campaña.
Revolutrix, la verdad es que comparto la contestación de Lois y de Pedro José: no entiendo muy bien la conexión ancestral con lo que ni siquiera se ha experimentado. Yo no siento ninguna emoción cuando observo una masía en Mallorca, pese a que mi bisabuelo naciera allí.
Blanca, siempre atenta, te agradezco el comentario. No estaría mal que yo fuera el Antonio López de la literatura, pero me conformo con ser un "escribidor" -como dice Vargas Llosa.
Después del debate con nuestro enigmático "revolutrix" Pedro José y Lois vuelven al debate y a las "terceras vías". Me gustaría decirte, Pedro, que lo que estamos intentando desde UPyD es levantar un banderín de enganche para el futuro de España. Es seguro que el camino será difícil, pero tengo una enorme confianza en la contingencia de los regímenes políticos y la capacidad regeneradora de la democracia.
Lois, ¿volvemnos a una nueva glaciación como consecuencia del cambio climático y del calentamiento del globo? A lo mejor hasta tenemos futuro.
Abrazos para todos.