martes, 19 de febrero de 2008

Salvados del naufragio

Ocurrió en la cena que Plataforma-pro organizaba el 7 de septiembre pasado en San Sebastián. Presentaron la iniciativa, que muy pocas semanas después cristalizaría en Unión, Progreso y Democracia, Rosa Díez y Fernando Savater.
En la sobremesa se abrió un coloquio. Recuerdo que uno de los primeros en intervenir fue un señor de mediana edad, buena pinta y discurso fluído:
- Vengo de Segovia -explicó-. Y debo decir que yo siempre he estado con los perdedores: Fui fundador del Partido Liberal con Joaquín Satrústegui, no acepté sumarme a la UCD, estuve en la "operación reformista" de Miguel Roca, no he votado nunca al pepé y ahora quiero que este proyecto salga adelante y lo voy a apoyar.
Rosa Díez le contestó con mucho cariño, pero yo me hundía en mi asiento pensando que aquél señor tan gafe acabaría con nuestro proyecto casi antes de que este naciera.
Pasó el tiempo y tuve la oportunidad de verle de nuevo en la sede del partido de la calle Orense. A veces me hablaba de Ramón Churruca y de su relación con algún otro liberal bilbaino.
Y con las semanas y las dificultades la gente de UPyD se crecía, y a pesar de la carencia de medios presentábamos candidaturas en todas las provincias y poníamos a punto la campaña.
Aquel señor de la cena de San Sebastián no estaba haciendo mérito por fortuna a su tradición destructora de proyectos políticos.
Ramón Marcos me llamaba el viernes 8, cuando yo viajaba hacia Andoain para asistir al homenaje que dedicaríamos a la memoria de Joseba Pagazaurtundúa.
- El viernes que viene va a Bilbao un empresario, que nos está ayudando mucho, para empezar a organizar la subasta de los dos cubos que ha donado Agustín Ibarrola al partido -me dijo Ramón-. ¿Podrías acompañarle a Oma, a su caserío?
Le dije que ese día tenía un compromiso, pero que le daría prioridad a lo que me pedía.
Félix Ortiz llegaría en un avión procedente de Madrid sobre las 11'30 del siguiente viernes. Yo le esperaba en el bar exterior del aeropuerto, tomando un café.
Cuando Félix se acercó para saludarme yo advertí que se trataba del mismo señor que apenas cinco meses antes había conseguido que asomara en mis labios un rictus de preocupación. No por el romanticismo político que esa persona llevaba ampliamente acreditado -creo que hemos colocado en la puerta de la sede un cartel que dice: "Los que piensen que aquí les daremos un puesto de trabajo que se abstengan de entrar"-. Desde luego que no, el entusiasmo y no los recursos conforman nuestra cualidad común. Mi desconfianza partía del "mal fario" que una carrera política repleta de fracasos podría gravitar en un nuevo y sonorio fiasco el 9 de marzo.
Comimos con los Ibarrola y con Rodolfo Laiz -que trocaba sus instrumentos profesionales no por los políticos sino por una cámara de fotos con la que haría el reportaje de los cubos- en el restaurante del hotel Ercilla.
Los Ibarrola hablaron de muchas cosas, algunas de ellas ni siquiera me las habían contado a mí, a pesar de las horas de grabación que Agustín me ha dedicado para recoger sus recuerdos con destino a la futura fundación que llevará su nombre. A Félix Ortiz se le veía entusiasmado y como es un hombre expansivo nos contaba a los comensales su larga y triste trayectoria política.
- En esto no -dijo Félix Ortiz dando término a su explicación-. En esto estoy porque mi mujer, que nunca me ha seguido en ninguna de mis peripecias políticas, me ha dicho que hay que apoyar este proyecto. Y a mí también me gusta. Por eso estoy aquí.
- Entonces es tu mujer la que nos va a salvar del naufragio -le dije.
Y nos fuimos a Gernika para ver los cubos de Ibarrola. A mí se me había quitado un peso de encima que -insensible pero cierto- me había estado acompañando como la pesada carga de un sombrío vaticinio por más de cinco meses.

5 comentarios:

Mar Seco dijo...

Hola Fernando:
Siento lo que ha pasado en la Complutense.
Os mereceis un respeto.

Blanca Oraa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lindo Gatito dijo...

Entonces, BLANCA, la faceta política de Gandhi también te repugnará y su Partido (término que nada tiene que ver con "roto", por otra parte) del Congreso Indio sería, a tu juicio, un "puto" partido más.

¿Gozas, respiras y agradeces también con las ofensas, incluso a tus amigos? "Extraña forma de vida" era una de las canciones cumbre de la gran Amalia Rodrigues. Extraña forma de revelar el gozo de su supuesta fuente interior, partiendo de la falta de empatía.

Observarás en mí un tono respetuoso y nada agresivo, aunque no renuncie al debate.

Antonio Valcárcel dijo...

Estimado Fernando Maura:

Los radicales que acudieron con malas intenciones a la Conferencia en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid con sentimientos, quizás, próximos a Galeuska o a los batasunos. Ahora se han ensayado con nuestra portavoz Rosa Díez. Creo que no tardará demasiado tiempo que los proetarras de la Kale Borroka comiencen a desarrollar sus acciones contra UPyD y los asociados del País Vasco, lamentablemente. Además si somos capaces de conseguir grupo político representativo en el Congreso, Senado… de Madrid, el factor de los violentaos se exacerbará, porque verán a UDyD un grupo político a batir, una victima más de su intransigencia.
"Los perros ladran, Sancho, señal que cabalgamos”.

El blog de Fernando Maura dijo...

Gracias, Mar y Antonio, por vuestros comentarios.