miércoles, 6 de febrero de 2008

Inspectores contra los débiles

El Ayuntamiento de Bilbao tiene la intención de habilitar cinco plazas -de nueva creación- con el propósito de que se observe el más estricto cumplimiento las normas que rigen las ayudas de bienestar social.
Quizás convenga una explicación previa.
La Comunidad Autónoma Vasca viene desde antiguo prestando ayudas a las personas que viven en situación marginal, que carecen de otro recurso que no proceda de la caridad privada o de la beneficencia pública.
Son dos los tipos de ayuda a las que tienen derecho las personas que malviven en esta situación: las rentas básicas y las ayudas de emergencia social -en adelante AES-. Las rentas básicas se conciben a la manera de un salario y se perciben por lo tanto en recurrentes devengos mensuales; las AES pretenden atender a necesidades ocasionales y se pretende que se presten una sola vez en función del hecho provocador de la emergencia -digo que "se pretende" porque una era la idea del legislador y otra la realidad social en que se aplica la normativa, y la inmensa mayoría de las AES se han ido en el pago de alquileres a que se ven obligados sus beneficiarios.
Una de mis más íntimas convicciones ha consistido en pensar que los sistemas de apoyo público a las personas que atraviesan la triste circunstancia de la pobreza o se encuentran a dos pasos del umbral que conduce a ella constituyen obligado contrapunto a la economía de mercado. Sustituyen históricamente a la caridad privada, y son desde luego más justos porque se establecen de acuerdo con un criterio de generalidad y se supone que ayudan a resolver todos los problemas que exigen de respuesta. Y no sólo lo he pensado así, a lo largo de mis años de parlamentario vasco he formulado todo tipo de iniciativas tendentes a conseguir su extensión, y la prueba de lo que afirmo está en el registro del Parlamento, que supongo público. .
Es cierto que hay gente que no está de acuerdo con los sistemas de ayudas públicas. Santifican de tal manera al mercado que consideran un gravísimo pecado el alejamiento de sus premisas básicas a través de la intervención administrativa que busca corregir los desequilibrios que subyacen en todas las sociedades, y cuando estas ayudas -las rentas básicas en concreto- rozan el umbral del salario mínimo no se echan las manos a la cabeza preguntándose perplejos si se puede vivir con ese tan exiguo ingreso, al contrario: se mesan los cabellos cuestionando la existencia de unas ayudas que establecen importes muy cercanos al mínimo legal -incluso superior a él, en función del número de componentes de la unidad familiar- ya que nadie está dispuesto a trabajar a cambio del salario mínimo si se le concede un beneficio de parecida cuantía y libre de compromisos laborales- . No profundizan mucho más en la materia, construyen una suerte de círculo vicioso según el cual son los pobres los únicos responsables de su pobreza. Quienes así piensan son los llamados neo-conservadores -o "neo-con"-, disfrazados de liberales y que pueblan las filas de los partidos de la derecha, del Partido Popular, especialmente entre sus dirigentes en nuestros pagos vascos.
Pueden no estar de acuerdo, pero su contrapartida no es otra sino el capitalismo salvaje que muestran las imágenes cernidas sobre la insolidaridad humana de los enfermos inatendidos por los hospitales estadounidenses porque carecen de seguro médico. En la cultura europea el Estado asume la responsabilidad de ofrecer a los ciudadanos, en forma de un extenso salario social, prestaciones sanitarias, educativas o asistenciales. Constituyen todas ellas un valor a preservar, si no en aplicación de un elemental concepto de justicia, al menos por un criterio de egoísmo certero: como me decía mi amigo Juan Carlos -"Zampa"- Escauriaza :
- No hay que olvidar que las revoluciones las provoca el hambre.
Por eso me siento perplejo ante la iniciativa municipal que motiva este comentario. Lo mismo me ocurría cuando escuchaba la intervención de una parlamentaria del PP que pretendía lo mismo que ahora ha determinado el Ayuntamiento bilbaino, pero para todo el territorio vasco. Yo me ausenté de la votación para no quebrantar la disciplina de grupo y el resto de la Cámara votaba en contra. Hoy, el nacionalismo que gobierna Bilbao se aplica con rapidez digna de mejor causa a la ejecución de esas mismas políticas: es lógico, las derechas se unen siempre, aunque dispongan de compañeros de cama tan singulares -"politics makes always strange bedfellows"- como los nuevos conservadores que hoy emergen curiosamente desde las filas de Ezker Batua.
¿Han pensado en la coalición que gobierna Bilbao que quizás habría previamente que en incrementar los servicios sociales de base? ¿O es que los marginados no necesitan de consejo, de asesoría y de acompañamiento? Y que no digan que con semejante medida están mejorando la prestación de asistencia: lo que están creando es una inspección sobre la pobreza.
Comprendería que se incrementara la inspección de Hacienda en una autonomía cuya economía sumergida supera los 9.600 millones de euros -según estudio de la UPV realizado por encargo de la Diputación Foral vizcaina-, pero no puedo entender que se estreche el cerco sobre los débiles.
Podrían nuestros munícipes haber resuelto ampliar el plazo para que las personas con derecho a estas prestaciones puedan presentar sus solicitudes, pero al Ayuntamiento le mueve más el temor a la picaresca que el socorro social: el plazo para la petición de las AES empieza el 4 de febrero y concluye el 15 del mismo mes. ¿Qué ocurrirá con las necesidades que se generen desde el 16 de febrero hasta el 31 de diciembre? Yo se lo digo: que tendrán que esperar hasta el año que viene, con inclusión de la probable visita de uno de esos cinco inspectores que arderá en deseos de conocer si además de la nevera solicitada dispone el presunto beneficiario de otra en perfecto estado de uso. En el improbable caso de que así ocurra la utilizará seguramente como armario, porque a lo mejor carece de recursos suficientes como para pagar la factura de Iberdrola que supone alimentar semejante aparataje electrodoméstico. Ya sé que el ejemplo se inscribe en el terreno de la causticidad, pero no es menos ridícula la pretensión fiscalizadora emprendida por nuestro consistorio.
Vivimos en los aledaños de una recesión. El mes pasado todos los días se incrementó el desempleo en más de 4.000 personas en toda España, en el País Vasco el paro de los inmigrantes se ha incrementado en los últimos 30 meses dos veces y media y uno de cada cuatro bilbainos vive al límite y bajo la amenaza de la pobreza.
En tiempos que preconizan una drástica reducción en el número de puestos de trabajo es preciso poner la burocracia de la Administración al servicio de los débiles, no al de su persecución. Insisto, si no por el sentido de la justicia por el del egoísmo. ¿O es queeEstamos seguros de que ninguno de nosotros va a necesitar nunca de esas ayudas?

18 comentarios:

Blanca Oraa dijo...

Bien dicho, sobretodo la última frase.

Blanca Oraa dijo...

¿a qué se debe la ausencia de comentarios?
Solamente el título del texto es inquietante, me temo.
Para que ni siquiera Mar Seco haya dado señales de vida...

Mar Seco dijo...

estoy en ello, todavia no lo he leido.
Algun comentario ya caerá...

Mar Seco dijo...

Quiero añadir algo al artículo:
El que eche de menos ir al Zoo que vaya a darse una vuelta por las colas de la gente que está esperando la cita para recibir la AES.
El otro día pasé por el centro civico de San Francisco, eran las 12.00 y me comentaron que había gente esperando desde las 2.00 de la mañana.
Una docena de policias municipales sin ninguna vergüenza merodeando por entre las gentes.
Todos obligados a verse las caras y a sentirse humillados por tener que estar alli, esperando indefinidamente.
Dentro una amplia sala con 40 mesas para atender al público, parecía la antesala a un campo de concentración.
Que vergüenza ser pobre!

Blanca Oraa dijo...

Fernando, te quiero hacer una invitación:
El sábado día 9 a las 20 horas en la sala Padre Arrupe, calle padre Logendio nº 2 de Bilbao, se proyectará una conferencia que Prem Rawat dió en Buenos Aires. Me encantaría que vinieras y conocieras un poco más a quien para mi es tan importante.
Puedes invitar a quien quieras, entrada libre.

El blog de Fernando Maura dijo...

Blanca, verdaderamente que es un lujo tenerte como amiga. Este blog no sería el mismo sin ti. Me espoleas diariamente para que aporte novedades, lo que me pone las pilas y la tensión suficiente para estar a tono. Como te acabo de contestar por SMS es muy posible que asista al visionado. Creo que mis obligaciones familiares me dejarán aparecer a esa hora. Besos.

El blog de Fernando Maura dijo...

Mar, me ha parecido enormemente sugerente el comentario que haces y serviría para un artículo surrealista sobre la asistencia social en este país. Lo malo es que ni a ti ni a mí nos van a leer los responsables municipales, seguro que están más pendientes buscando la segunda nevera... Hasta el sábado, espero.

Blanca Oraa dijo...

He hecho un video y lo he subido a mi blog, creo que te divertirá, se llama "sombreros y txapelas"

Blanca Oraa dijo...

¿me puedes dar tu e-mail por favor?

Peter dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mar Seco dijo...

Nunca se sabe
Por lo menos nos desahogamos.
Nos vemos el sábado.
Un abrazo

Blanca Oraa dijo...

echo en falta novedades en tu blog, espero que no se deba a nada grave.

Blanca Oraa dijo...

Ya me han entrado ganas de leer tus libros.
¿por cual me recomiendas que empiece y donde lo puedo encontrar?
Muchas gracias
B.

El blog de Fernando Maura dijo...

Blanca, como podrás observar acabo de renovar mi blog ("tertulia de carnaval"). Ya me dirás. En cuanto a tu nuevo vídeo ya te diré, el anterior como te dije me ha parecido enormemente ocurrente. Mañana te llevo "al cine" mi novela "Últimos días de agosto", que se basa en la figura de mi tío-abuelo Gregorio Balparda. Creo que es un punto de partida adecuado y espero que te guste. Un beso.

El blog de Fernando Maura dijo...

Mar, gracias por estar ahí siempre. Un beso.

Mar Seco dijo...

Actualiza la hora, haz un esfuerzo porque me tienes desorientada.
un beso

Antonio Valcárcel dijo...

Estimado Fernando:

Los inspectores contra la pobreza es lo mismo que echar los perros a los inmigrantes que lamentablemente están generando latifundios de pobreza y enfermedad, colapsando las urgencias de los sistemas de salud.
Este tipo de inspecciones es como poner la paja por la parte de atrás del buey. A mi asociación llegan inmigrantes con marcados signos patológicos de enfermedad mental debido al desarraigo: síndromes depresivos, ansiedad,...
Las inspecciones han de focalizar su intervención en la explotación laboral que someten ciertos empresarios sin escrúpulos y que aconsejan que se empadronen en una habitación de un piso de alquiles, hacinando hasta 20 personas para que articulen y cobra el salario social. Los matrimonios de inmigrantes al llegar a Euskadi,… , se separan y se empadronan en otras zona para de igual manera acogerse a las ayudas, ambos suelen trabajar en el sector de las hostelería o construcción, con algún autónomos, etc. Por tanto, las inspecciones deben de focalizarse en ciertos sectores de los empresarios que se enriquecen con la esclavitud de los inmigrantes, mientras la inspección de trabajo no lo ataja debidamente.
Esto es un singular reto a la sociedad, una forma monstruosa que pretende seccionar el nervio trigémino por donde duele.
Desamparados:
En la vida de cada joven llega el momento de la madurez civil, cuando comienzan a tomar conciencia e impregnados de una desesperanza galopante muchos de nuestros jóvenes toma la lamentable decisión del suicidio. Estamos en un mudo insolidario y paradójico: 9.000.000 millones de personas se suicidan en el mundo cada año, más que todas las víctimas de accidentes laborales y de carretera de todo el mundo.
Los jóvenes necesitan trabajar y una vivienda digna -sin una hipoteca a 40 años que supera el sueldo mileurista que cobran-. Es fácil imaginar que sucede en sus almas cuando no consiguen realizarse. Los bancos hacen alardes de los beneficios anuales obtenidos y sus cara no se les sonrojan, no saben que están pisando sangre, esperanzas marchitas como las flores por primavera, ni cumplirán con su ciclo reproductor, ni siquiera la abeja se acercará a semejante almágana de entre un rojo y verdoso/ pasto donde ni siquiera los pétalos de la rosa espinada pueden aguantar la pisada de semejante bota dictatorial; que emana de un capitalismo deshumanizado. La revolución no llegará, será el ciclo de la naturaleza quién ponga su ponzoña y todos aquellos que miren atrás se convertirán en estatuas de sal.
Siento que los inmigrantes serán el banco de experiencias de una política cuya burbuja se ha pinchado y su explosión alcanzará inexorablemente a los más débiles. A partir de ahora las enfermedades mentales en la población emigrante aflorarán en una primavera de cambio climático y cambiada de época, creían lo políticos que la burbuja iba a aguantar algunos años más…, pero los vientos vienes de USA...

El blog de Fernando Maura dijo...

Gracias Antonio por tu oportuno comentario.