viernes, 27 de agosto de 2010

Intercambio de solsticios (80)

Bueno. Salgo de ahí. La curandera dice que yo iba a ser una gran curandera. Y que me faltaban unos minutos, o sea unos meses, para practicar lo que en realidad me es… me da vida. Porque, yo sin esos espíritus no puedo vivir. Sin ellos no soy nadie, ¡nadie!
Bueno. Salí de ahí. Me fui a casa. Empezaron mucha gente a venir en casa. Empecé a tratarlos como me trataban cuando era niña. Pero que no me interesaba, que no me interesaba.
Luego, volví a Libreville. Tras estar así, cambié en un minuto. Volví a Libreville. Bueno, volví a casa de mi marido, y él me dijo que no le interesaba ese estilo de vida, y esas cosas que están diciendo (…), que no le interesaba. Bueno, resulta que lo decía en serio ¿no? Y yo decía: “Bueno, voy a vivir en casa de mi hermana” “No. Todo lo que has traído, a la calle”. Todo lo que traje le di a mi hermana. A raíz de esto, que mis espíritus se enfadaron con él. Entonces, como castigo, le enfermaron a él. Le pusieron enfermo. Y enfermedades que no, que no (…) son fáciles. O sea, perdió la consciencia, empezó a perder la consciencia. Pero de una forma rápida. Su aparato sensual dejó de funcionar. Y así tiempo. Y lo curioso, y lo peor que ocurrió en esa historia, era que él, antes de ir a un curandero, acudió a un señor, y ese señor le contó todo. Antes de que ese señor pudiera decir que era mi espíritu lo que le castigaba, le dijo: “Espérame un momento”. Se fue en la habitación a coger, no sé lo que quiso coger, y murió ahí mismo.
Hay que reconocer que en esa época mis espíritus mataban a todo el que me hacía daño. A aquella persona que se interponía en mi camino lo mataban. Hay que reconocer. Aunque no tenía mi visto bueno. Pero, eso si que lo reconozco, sí.. Porque luego ellos me lo decían a mí.
Bueno, entonces, ese señor murió, y mi marido dijo. Vino y se sentó…

Y ahí terminaba la segunda cinta.

2 comentarios:

Sake dijo...

No me des ése disgusto porque me matarias, sabes perfectamente que los disgustos matan y luego tu te sentirás mal.

ignaciogoizueta dijo...

Hola Fernando, ¿sigues visitando Burguete en Verano?, yo acabo de volver de estar 2 semanas. He encontrado por casualidad este blog y me gusta como escribes. Creo que conoces a mi madre Esperanza Sagüés. Me encantaría en alguna ocasión charlar contigo. Me parece un proyecto ilusionante el de UPD, os voté en las últimas elecciones.
Un abrazo,

Ignacio