miércoles, 1 de julio de 2009

Querida Carla

nos conocimos -va a hacer ya- unos 3 veranos, en la boda de un sobrino mío. Desde entonces, Mallorca y Madrid han sido lugares de contacto de los que conservo siempre muy gratos recuerdos.
De vez en cuando escribes un comentario en mi "blog", por lo que creo -más bien sé- que eres asidua lectora del mismo.
En la última ocasión en que he visto tu entrada pensé en contestarte directamente, pero enseguida llegué a la conclusión de que el asunto que tú suscitabas tenía la suficiente importancia como para merecer una referencia única en el "blog".
Dices -vienes a decir- que observas una tendencia entre la gente de UPyD en considerar a los 2 partidos mayoritarios como si fueran uno solo. Como a continuación afirmas -según ya me constaba- que tu partido es el PP, parece que tal consideración te duele, o te preocupa.
El asunto en cuestión no puede -en mi opinión- abordarse desde un solo punto de vista: eso sería simplificar en exceso las cosas.
Por lo tanto, habría que distinguir:
En primer lugar, PSOE y PP son los grandes partidos políticos en organización y en votos a nivel nacional -observa que no digo "nacionales" por lo que afirmaré después-. Se presentan el uno como alternativa del otro y vienen alternándose en el poder desde que Aznar sustituyó a González en 1.996. Han consolidado su presencia en las diferentes Comunidades Autónomas a las que han convertido en la práctica en feudos propios -Andalucía para el PSOE, Castilla-León para el PP...
¿Son de verdad alternativa, el uno respecto del otro?
1. Parece claro que, en materia económica, no parece que el PP haría uso de las políticas del presidente Zapatero de extensión del PER a todo el país, y realizaría una política más rigurosa -"sensata", suele repetir Rajoy- que la del PSOE, en la medida en que una extensión del déficit sin límites y que se emplee solamente en subsidios es una locura. El déficit debe ser pagado con deuda pública, esta la deberemos abonar en el futuro y -entre tanto- los inversores que compren títulos del Estado no comprarán otros activos, de modo que se frenará la inversión privada mientras que la pública se irá en gastos consuntivos.
(Además, España está pidiendo a gritos un cambio de modelo productivo, y que viene determinado por una apuesta por las Nuevas Tecnologías. Un cambio que este Gobierno no parece dispuesto a acometer, instalado como se encuentra en esperar a que "pase la crisis". ¡Como si esta crisis pudiera "pasar" sin más, sin que el Gobierno tuviera que adoptar decisión estratégica alguna!)
Claro que tampoco advierto una alternativa diferente a esa política económica por parte del principal partido de la oposición, que parece -a su vez- instalado en la idea de que sea la misma crisis la que les devuelva el poder.
Falta generosidad en ambos partidos: la altura de miras de quienes no son conscientes de la importancia que tiene la política para resolver los problemas de los ciudadanos, esa misma carencia que determina que la política se resume en que gobiernen unos o los otros, como si esto sólo fuera una cuestión de equipos de fútbol, con sus "hinchadas" peleándose sin solución de continuidad.
2. Me dirás, Carla, que en lo relativo a la moral -por situar el asunto de la interrupción voluntaria del embarazo- ambos partidos mantienen posturas diferentes. Parece evidente. Sin embargo te haré una precisión: la ley actualmente vigente –que, por cierto, se cumple en unas partes de España y en otras no- no fue consensuada entre el PSOE y el PP: fue impulsada por aquel partido y aceptada por el otro -recuerda que, cuando Aznar dispuso de mayoría absoluta en el ano 2.000 no la modificó: ¿sería que temía perder las elecciones si llevaba esa propuesta al programa electoral?
3. en lo que se refiere a la corrupción, no creo que los ciudadanos españoles puedan tomar ejemplo de ninguno de los 2 partidos. Parece que nos encontremos en una especie de carrera por saber quién de los 2 está más corrompido. Y la gestión de Rajoy en el “caso Gürtel-Bárcenas” creo que es un buen ejemplo de cómo no hacer las cosas.
4. En lo que a política de alianzas se refiere, la posición del PSOE está clara: pactar con quien sea -Esquerra Republicana de Cataluña, por ejemplo- con tal de conseguir el poder. La del PP ha resultado más errática: desde el Aznar que -en privado- hablaba catalán en 1.996 y pactaba con el PNV de Arzallus e Ibarretxe, hasta el que -desde su mayoría absoluta de 2.000- negaba el pan y la sal a nacionalistas catalanes y vascos. El primer Rajoy -2.004-2.008- seguiría esta última política, el segundo -2.008 en adelante- ha vuelto a cultivar a los nacionalistas para que sus votos le lleven al poder.
Esta no es una cuestión ociosa, Carla. El desarrollo de la España de las autonomías ha conducido a la fragmentación de nuestro país en 17 "islas" prácticamente independientes. Es verdad que este proceso se ha agudizado desde la presidencia de Zapatero, multiplicando innecesariamente y sin respaldo ciudadano la modificación de los Estatutos de Autonomía. Pero también es cierto que a este proceso ha contribuido también el PP, que rechazaba en Cataluña lo que aceptaba en Andalucía o la Comunidad valenciana. Lo cierto es que tenemos 17 sistemas educativos diferentes, 17 organizaciones sanitarias distintas, 17 políticas industriales que tiran cada una en interés propio y en contra del común... No existe unidad de mercado, cuando la Unión Europea la reclama para los 27 países que la componen. Y todo esto es sólo un ejemplo.
A mí me parece claro que España necesita -por lo menos- un tercer partido, estrictamente nacional, con el que el PSOE o el PP puedan pactar. Esa fuerza política -que va camino de llegar a serlo UPyD- es percibida por los 2 grandes partidos como una amenaza, cuando en realidad se trata de una oportunidad. Mi experiencia a lo largo de la reciente campaña electoral: tanto el PP como el PSOE nos han aplicado su particular "ley de la mordaza", no sólo en cuanto a los medios de comunicación controlados por los poderes públicos nacionales o autonómicos, sino también en lo que se refiere a los medios privados en que estos tienen notables influencias -en este último supuesto resulta notoria la actitud de ABC, que ha marginado a nuestro partido en tanto que ha proporcionado alas al "Libertas" de Durán y Ciudadanos, que pese a su apoyo y al de otros conspicuos medios de la derecha, ha obtenido el magro resultado de 25.000 votos.
5. Junto a todas estas reflexiones y precisamente debido a esta situación de estancamiento político, es preciso abrir este país a la regeneración democrática: que España deje de ser una democracia de partidos y llegue a ser una democracia de ciudadanos, que estos elijan en listas abiertas a sus representantes; que el voto de un español de Madrid valga lo mismo que el de Avila; que exista una verdadera separación de poderes... El PSOE de Alfonso Guerra puso en marcha ese modelo de democracia de partidos, el PP de la mayoría absoluta de Aznar lo consolidaría cuando no tuvo el coraje de reformar el sistema.
Y -por ahora- 6. Conclusión. Mi bisabuelo decía que España era una "confederación de cacicatos". Hoy son 17 cacicatos -o baronías- que en cada Comunidad Autónoma se multiplican por el guarismo que corresponda y que lo integran municipios, empresas, "lobbies", confesiones religiosas y otros grupos de interés.
Nos parecemos a esa España de la Restauración borbónica que no quiso dejar de ser liberal para convertirse en democrática, a una España que en su desintegración retrocede cada vez más hacia los pretéritos siglos medievales y se distancia a pasos forzados de los retos que demanda el siglo XXI.
Esa fragmentación de nuestro país exige de una respuesta que se encuentre al nivel del desafío ante el que nos encontramos. De modo que UPyD, en la medida en que cada vez está más solo en la defensa de "lo que nos une" -frase que hemos incorporado a nuestro "logo"-, va también avanzando en convertirse en la alternativa.
Espero, Carla, no haber resultado pesado, aunque sí que haya sido un tantp largo. En todo caso te agradezco la oportunidad que me has proporcionado de explicarme sobre los problemas -y las soluciones- que creo tiene este país.
Un abrazo,

3 comentarios:

Carla dijo...

Fernando:

Me siento honradísima de que me hayas contestado de una forma tan convincente y extensa. Me parece totalmente legítimo el papel de UPyD y así lo defiendo ante las voces críticas que he oído. Costará mucho, pero hay que avanzar en el terreno de los valores y de las ideas. Si se me permite un consejo, hay que huir del victimismo que es letal. Si una puerta no se abre ahora, puede que lo haga más tarde. Lo circunstancial no es irreversible.
Eso sí, seguiré defendiendo, desde mi modesta militancia en el PP valores y escrúpulos que veo que brillan por su ausencia en la actualidad en el partido que nos Gobierna.

Sake dijo...

Este escrito alimenta, es alimento fresco, es realidad viva. Todo muy bien explicado y detallado, para que nos alimentemos bien en el desayuno. De ésa manera comenzamos el dia fuertes como toritos y con renovadas fuerzas e ilusiones. No hay comentario que hacer, sólo aplaudir.

JL Martínez Hens dijo...

Parece que Carla no se deja convencer y cree que encontrará los valores en el PP. Yo la invitaría a darse una vuelta pro Fuengirola donde gobierna Esperanza Oña con mano de hierro y que ha declarado este año el doble que el anterior, la friolera de 1.800.000 Euros ahorrados como política en los últimos 20 años. ¿Escrúpulos? Todo el mundo por aquí comenta que da igual lo que se lleve mientras lo haga bien. Fuengirola avanza.