lunes, 3 de marzo de 2008

Remite: "Pilar, desde el cielo".

Querido papá,

te escribo esta carta para que me despidas de todos. Tanto tiempo con muchísima gente visitándome y cuidándome, últimamente, en la quinta planta, y antes, en la UCI, y no os he podido decir adiós. No deja de ser curioso.
Siento no haberos dado un beso de despedida, pero es verdad que ya me lo estaba pasando mal, creo que muy mal. Me ahogaba, no me llegaba el aire y pedía siempre que me pusieran el ambú. Y eso me aliviaba, pero me hacía daño a la vez.
Como me daban calmantes, he tenido unos sueños muy largos y muy profundos, papá. Opa decía cuando me venía a visitar por las mañanas que ya no me enteraba de nada. ¡Pero vaya que me enteraba! Y también me daba por pensar en vosotros y en mí -ya ves que sigo el orden que manda la educación.
Yo ya estaba bastante agotada. ¡no te puedes imaginar lo que sufres cuando te falta el oxígeno! Y estaba muy preocupada también, porque cuando te duele la cabeza te dan una pastilla y se te pasa. Pero cuando sufres mucho, muchísimo, crees que la única manera de dejar de sufrir es estar dormida. Y eso es la muerte: dejar de sufrir y no sentir nada, solamente un sueño del que no te vas a despertar.
Hay un momento del sueño en el que no ves a nadie y solamente oyes a lo lejos las voces de la gente que está en tu habitación. Pero hay otro momento de ese sueño en que ves a la gente a la que dejaste de ver, que fue cuando aparecó mamá. ¡Y no sabes lo guapa que estaba! Tenía puesto un vestido blanco tan reluciente que se parecía al cielo azul de esos días claros que yo misma veía desde la ventana de mi habitación. Me dio un beso y yo sentí cómo los músculos se me llenaban de fuerza y de vida y lo primero que hice fue darle el abrazo más grande que pude, el mismo abrazo que me gustaría darte ahora mismo, papá.
Mamá te manda un beso enorme y me pide que te diga que está siempre pendiente de ti. Ahora seremos 2 las que estaremos atentas para que seas lo más feliz que puedas.
Quería despedirme de la gente que me ha cuidado. De las tías de la familia y de las tías y tíos médicos,,enfermeros y celadores. A opa le doy el premio a la constancia en el cariño, ¡20 años visitándome por las mañanas de los días de labor, siempre que no estuviera enfermo o tuviera un viaje!
Díles a todos que me acuerdo mucho de ellos y que les pido perdón por las bromas que les he hecho y por lo mandona que he sido. Ya sé que me llamabas "mi sargento", pero ¡qué le voy a hacer, así es mi carácter!
Y a ti te doy las gracias, papá, por tu cariño y tu paciencia. Y ahora te voy a decir una cosa que aunque sea una regañina es pequeña y te la hago con el corazón. Quería decirte que, aunque no lo creas, aquí estamos mamá y yo y te esperamos el día en que también a ti te falte el aire y te sientas tan cansado que necesites dormir mucho, mucho tiempo. Entonces volveremos a estar juntos los 3, como en aquéllas noches de Navidad en que tú te vestías de Papá Nöel y mamá quitaba los envoltorios a los regalos.

Un beso grandísimo,

Pilar.

12 comentarios:

BB dijo...

Esta mañana al despertarme he oído en la radio que habías dejado de sufrir, Pilar.

Hace ya un tiempo que no nos veíamos, aunque solía preguntar por ti a menudo, pero en los años que tuvimos oportunidad de compartir algunos momentos, sabías hacerte presente con tu sonrisa y, como dice papá, con tus bufidos.
Tendría muchas cosas por las que darte gracias, las más "pequeñas" algunos CDs que nos prestabas para que pudiéramos escucharlos o grabarlos; las más grandes, intangibles, me cuesta recogerlas en unas líneas, quedan sólo para el corazón.

Compartíamos otro par de cosas: una de ellas, la fecha de cumpleaños, aunque, claro, tú bastante más joven que yo; la segunda, al menos en parte, la visión de tu pequeño mundo, que también fue mi pequeño mundo de pequeño.

Apenas conocí a mamá y a papá, tan sólo alguna vez de verlos visitándote. Dale un abrazo a mamá también de nuestra parte, el de papá ya lo lanzas en tu carta de despedida.

Y dile a Dios que siga ayudándonos a combatir con nuestras escasas fuerzas y su gran aliento el sufrimiento de quienes nos rodean, amigos o enemigos, grandes o pequeños, cercanos o más lejanos.

Musu handi bat,

Luis Alberto Loyo Martín dijo...

Estimado Sr. Maura.
Soy Luis Alberto loyo, párroco de la Catedral de Bilbao.
Acabo de enterarme del fallecimiento de su hija, y a la vez de que usted ha sido feligrés mío.
Al leer la carta de Pilar, ciertamente un se conmueve. Sólo quiero expresarle mi efecto, mi solidaridad, y mi oración confiada al Buen Dios, en cuyo Reino de amor y paz confío en que encuentren su plenitud su hija y esposa.
Atentamente,
Luis Alberto

Zaloa dijo...

Un beso muy fuerte Fernando y siempre hacia delante!

Magnolia dijo...

Amigo Fernando,
Mi mas sentido pesame y mi mas profundo cariño.
Poco tengo que ofrecer pero para lo que necesites no dudes en pedirmelo.
Un beso Fernando, cuidate¡¡

Magnolia

Montse dijo...

Querido Fernando:

¿Qué decirte en un momento como este?

Sabes que lo siento muchísimo y que aquí estoy por si quieres hablar de ella o necesitas cualquier cosa que yo pueda hacer..

No conocí a Pilar, pero ha sido un ejemplo para mí desde el día en que me hablaste de ella. Sus ganas de vivir y de ser feliz, pese a tenerlo todo en contra, sigue siendo una lección que no quiero olvidar.

Admiro tu entereza de hoy y la entrega que has demostrado todos estos años. Sé lo que has luchado por que tuviera la mejor calidad de vida y sé tambien, que lo has dejado todo por estar a su lado.

No tengo ninguna duda de que, en algún lugar, te esperan las dos mujeres de tu vida y estoy segura que ya, en este momento, están pendientes de tí y se sienten muy orgullosas.

Te mando un beso enorme y espero verte muy pronto

Montse

Peter dijo...

Solo espero que por nosostros los que estamos aqui, aunque sea egoista, el dia en qeu te reunas con tu mujer y tu hija no este cercano. Lo siento mucho.
Un abrazo Fernando

josu goikoetxea dijo...

Amigo Fernando :
- -Gracias por tu serenidad y por tu fortaleza en estos momentos tan difíciles para ti. Eres un ejemplo para todos nosotros. Un abrazo sincero y enorme.

Lois dijo...

Te traigo este post del blog de Rosa D. porque como dice al final, está escrita para estar aquí. Y además es un amigo:


[39] Kepa S. | 04.03.08 04:38 pm

A FERNANDO MAURA

Querido Fernando:

Nos conocemos de hace muy poco, en la reunión del 17 de mayo, en alguna en la cafetería del Amara-Plaza, en el homenaje a Joxeba Pagaza en Andoain, en el Arriaga, recientemente... Poco tiempo, pero el suficiente para saber algo más de quien no conocía demasiado y a quien me honro ya de conocer.

Ayer no fui capaz de escribirte nada. ¿Qué puede decirse cuando no puede decirse nada? ¿Cuando nada puede hacerse?

A cambio de tu inagotable dolor lo único que se me ocurre ofrecerte es mi amistad, que para nada te servirá ahora pero que puedes contar con ella para cuando el tiempo cumpla su labor de duelo y tanto tu mujer como tu hija estén juntas en tu memoria como el más amable de los recuerdos.

Un abrazo, de todo corazón, querido amigo.

PS

No te he dejado este mensaje en tu Blog porque el Nick con el que me he registrado suena demasiado cómico como para respaldar lo que se dice con tristeza.

UNAMUNO dijo...

D. Fernando,
Al igual que a D. Luis, me ha conmovido la carta de Pilar, me alegra saber que ha podido reunirse con su madre y terminar con su sufrimiento, a pesar de la ausencia dolorosa e irrempazable que a Ud. y a los suyos les supone.

Perdí la oportunidad de hablar el otro día con Ud. mientras repartía propaganda en el Arernal, las prisas y lo que tardé en reconocerle me lo impidió. Lo siento enormemente.
Un abrazo y adelante.

Paz en la guerra

balsera dijo...

Fernando,

Yo te conocí en aquella reunión del 18 de mayo, en San Sebastián.

Conozco el sufrimiento que causa la pérdida de un ser querido. Nada llena el vacío, nada calma la congoja de la despedida.

Yo también te ofrezco mi bien más preciado: mi amistad.

Un abrazo.

El blog de Fernando Maura dijo...

Hola bb, la del cumpleaños los 27 de agosto. Es precioso tu comentario.
Luis Alberto, le agradezco de verdad su cariñoso comentario.
Gracias, Zaloa.
Gracias, Magnolia, una de mis lectoras más recurrentes y encantadoras.
Montse, precioso tu mensaje. Hasta esta misma noche y hasta el próximo reencuentro. Un beso muy grande.
Pedro, te haré caso. Todavía me queda alguna cuestión pendiente de resolver en este barrio.
Gracias, Josu. Y un abrazo fuerte.
Gracias, Lois, por tu cariño de siempre y por el reenvío de Kepa a quien igualmente agradezco su comentario.
Muchas gracias, Unamuno, por tu comentario.
Balsera, aquí seguiré, para lo que quieras.

Mentxu dijo...

Hola Fernando:
Soy Mentxu, del CIP, y lamento mucho no haber podido estar con vosotros estos difíciles días.
Un abrazo muy fuerte para todos.