domingo, 9 de marzo de 2008

La campaña más amarga

"La campaña más amarga", titulaba un recuadro de la entrevista que me hacía "El Mundo" en su edición para el País Vasco y que este medio publicaba el pasado jueves. Era un título a la vez real y premonitorio de mayores amarguras: 5 días después del adiós a mi hija me iba para Mondragón a rendir tributo de solidaridad a los compañeros socialistas.
No habían dado aún las 2 de la tarde cuando recogía a nuestra candidata al Congreso María Tellería, llegada a Bilbao desde Palestina para tomar parte en nuestro acto de cierre electoral. Nos dirigíamos a comer cuando recibí una llamada de mi compañero de partido Rodolfo:
- Las informaciones son todavía confusas -me dice-. Pero hay un atentado de ETA contra un ex concejal del PSOE de Mondragón que no llevaba escolta.
De una forma automática se me activó el "protocolo de crisis" para supuestos de atentados criminales: suspensión -mejor, cancelación: hoy es el último día- de campaña, viaje a Mondragón, convocatoria a los compañeros... No pensábamos en ese atentado en concreto -una crueldad tan insólita, un asesinato tan cobarde- pero nos temíamos alguna acción singular de los terroristas en el final de estas elecciones.
Mientras comíanos María y yo se iban planteando las acciones de nuestro partido al compás de las noticias que cerraban el argumento fundamental: Isaías Carrasco había sido asesinado.
Pero UPyD es un partido nuevo y aún no está curtido en dramas. Sí lo estamos algunos de sus asociados, en esas experiencias que te desgarran el alma, ese callo inútil del sufrimiento que siempre resulta igualmente doloroso e inverosímil: una experiencia que mejor hubiera sido no haberla padecido nunca.
La maquinaria funciona, sin embargo. Y en apenas hora y media tenemos un comunicado, cancelamos la campaña y convocamos a nuestra gente junto al Ayuntamiento de Mondragón a las 6 de la tarde.
A las 4 salimos del restaurante. Mi conductor se equivoca de carretera e invertimos hora y media en un recorrido que se puede acometer en apenas 40 minutos.
María me cuenta que la situación en Oriente Medio podría haber llegado ya a un punto sin retorno. Me habla de su difícil relación con la prensa judía -ella es la portavoz de la Unión Europea en la frontera entre Palestina e Israel de Rafah, la única que no controlan los judíos, y que quizás por eso lleva cerrada más de un año.
- De un tiempo a esta parte la situación se nos está poniendo muy complicada -me dice.
Hay previsión de más guerras en la zona y en su opinión no se puede confiar en que una administración demócrata en los Estados Unidos haga lo suficiente para corregir el conflicto.
Me habla de los palestinos, divididos entre Al Fatah y Hamás y partidos también por los territorios que controlan ambas formaciones políticas. Hamás ya está construyendo un Estado palestino propio: emite moneda, mantiene relaciones diplomáticas con los países árabes de su conveniencia...
Y hablamos de los judíos y de su pascua. No pueden hacer ningún trabajo: los ascensores están programados para detenerse en todos los pisos, de modo que no resulte necesario pulsar el botón; no se emiten programas de televisión -ni siquiera enlatados- y las tiendas están cerradas durante toda la semana.
Mondragón es un pueblo que vive ajeno a la tragedia a las 5'30 de la tarde. Los niños corretean por las calles y los padres empujan los cochecitos de sus bebés.
En la Casa del Pueblo vemos a gente lívida, desconcertada... Josu Montalbán me dice que están en reunión de ejecutiva, así que esperamos.
Existe siempre un aire de improvisación en estos casos. Gente que viene y que va, sin rumbo determinado, quizás sin otro propósito que no sea el de agotarse en sus carreras.
Se abre la puerta. Rodolfo Ares, el gesto severo y el móvil en ristre, emite instrucciones. Me da primero la mano y después un abrazo silencioso. Paso al interior del salón de juntas. Ahí está Isabel Celaa, a la que hace muy pocos días acabo de abrazar en el funeral por mi hija.
- No sé cómo has tenido el estómago para venir hasta aquí -me dice.
- En estos momentos tienes la sensibilidad tan a flor de piel... -le digo-. De manera que he llegado aquí como impulsado por un imán.
Txiki Benegas se levanta de la silla y nos intercambiamos pésames. Al fondo de la sala Patxi López comprueba unas notas. José Antonio Pastor me abraza efusivamente y advierte al Secretario General del PSE de mi presencia. Patxi se levanta para salir y me abraza.
- Te acompaño en el sentimiento -le digo.
- Te creo -contesta este, afligido, porque en esta tierra vasca las víctimas no pertenecen por desgracia a todos.
Sale la comitiva socialista de la Casa del Pueblo. Los vecinos nos miran pasar con una cara de asombro, como si acabáramos de aterrizar de una nave extraterrestre.
Nos concentramos en la plaza del Ayuntamiento, la balconada desnuda de banderas. Dentro se celebra una Junta de Portavoces. Los de UPyD nos congregamos para comentar la situación.
- Dicen que es un pacto entre los partidarios de “Cheroki”, la línea dura de ETA, y los de Josu Ternera, la más proclive a la negociación –asegura Benito-. Este atentado es el punto de encuentro entre los 2.
No parece que haya nadie del pueblo en esa plaza. se diría que la democracia es un fenómeno episódico y exógeno que llega y se va de ese pueblo atemorizado y vergonzante.
Concluye la reunión municipal. La alcaldesa ha cedido temporalmente el bastón de mando al teniente de alcalde de Ezker Batua. Su grupo municipal –ANV- ha votado en contra de una condena “light”.
Nos dirigimos hacia la calle donde se ha producido el atentado, nuestra gente de Guipúzcoa ha traìdo unas flores y quiere ofrecerlas en el lugar del crimen. Un cordón policial cierra la calle. Hay que esperar az que una grúa retire el coche y a que se limpie de sangre el lugar, nos dice un ertzaina cuya cara está protegida por un pasamontañas.
Una televisión aragonesa me pide unas declaraciones. Me refiero a la necesidad de que los demócratas formemos una unidad sin fisuras si queremos que este no sea un atentado más, sino el último. “Hoy todos somos militantes socialistas”, digo.
Ha pasado una hora larga. La grúa ha retirado el vehículo y se ha limpiado la zona.
La Ertzaintza levanta el cordón. La calle Navas de Tolosa es estrecha. No hay un alma en la calle y las persianas de los edificios están cerradas. Es una calle-cementerio, una especie de corredor de la muerte.
Depositamos las flores y guardamos un largo minuto de silencio. Nuestros aplausos y gritos de “libertad” no son secundados por nadie.
Cuando dejo a María Tellería en la estación de autobuses me llama Rosa Díez. Alguien le ha dicho que los informativos de televisión han sacado imágenes de nuestro homenaje a Isaías. Cuando salgo del coche, agotado física y psicológicamente ante tantas emociones, empieza a llover sobre Bilbao.

6 comentarios:

Blanca Oraa dijo...

Felicidades por tu escaño.

soz dijo...

Hola Fernando:

Después de sufrir la censura del blog de Rosa Díez & cía. me voy a desterrar en el tuyo para seguir comentando la actualidad de UPD.

Felicidades por el escaño. Es una buena noticia, pero en sus justos términos. Como se ha comprobado con C,s, en política también es más difícil mantenerse que llegar cuando se disfruta del beneficio de la duda.

Pedro José Chacón Delgado dijo...

Lo más perentorio que veo yo ahora mismo es que Rosa Díez sepa explicar adecuadamente el mensaje de "una identidad española" que ha manifestado en sus primeras palabras.
Hay demasiada gente que no entiende todavía que hablar de identidad española es hablar en términos políticos, de convivencia, no culturales, no de memoria, no de identidad en el sentido colectivo nacionalista.
Hay mucha gente que puede confundir esos términos de nación española y de unidad con homogeneidad e imposición. Y hay un sector de la derecha en España que es de lo más impresentable en ese sentido.
El nacionalismo periférico, por su parte, ha hecho estragos durante todo este tiempo y ha hecho pensar a las gentes en términos de identidades excluyentes y antagónicas. Hablar de identidad española es, por eso, muy problemático para gentes no acostumbradas a entender la unidad como búsqueda del bien común, el ideal más alto para la política de cualquier colectivo que se precie, junto con los de solidaridad, igualdad, convivencia, etc.. En esto creo yo que habría que insistir hasta la extenuación.

Gracias y enhorabuena a todos.

Peter dijo...

Enhorabuena por el escaño y por los 10000 votos del Pais Vasco.
Un abrazo Fernando y tro paraRosa, a Marisol se lo he dado esta mañana

El blog de Fernando Maura dijo...

Hola a todos,
Querida Blanca, muchas gracias, pero el escaño es de Rosa Díez, aunque en él nos vamos a sentar y sentir todos.
soz, gracias también. Es verdad lo que dices, pero creo que este partido ha nacido muy sano y tiene capacidad de desarrollarse sin los problemas que otros han tenido.
Gracias Pedro José por tu siempre atinado comentario.
Gracias, Peter. A algunos, nuestros 10.500 votos vascos les parecen muy poco, pero ya el ABC del 11-m dice que le hemos quitado el segundo escaño al PP en mi circunscripción.

soz dijo...

Gracias Fernando por la bienvenida.

Que un político de tu talla se baje del púlpito y acostumbre a interactuar con los ciudadanos es un síntoma claro de la regeneración democrática que predica el nuevo partido.

Aunque pongas evidencia a algunos "líderes" espero que sigas con tan saludable hábito.

Por cierto, ¿tiene previsto Rosa Díez audiencias periódicas con sus representados?

Para los problemas de salud pido cita al médico. ¿Por qué no puedo perdir cita al político para los problemas sociales? En mi opinión debería articularse un sistema para ello.