domingo, 16 de marzo de 2008

Ha renacido la esperanza

Mi amigo Eloy forma en la legión de los escépticos más conspicuos. Pero cuando me hace un comentario acerca del resultado de las elecciones se deja llevar de algún aletargado impulso juvenil y me dice:
- Habéis hecho renacer la esperanza.
La presencia de Rosa Díez en el Congreso de los Diputados marca un hito en la política española.
Salvo que nos remontemos a la transición democrática es difícil observar un fenómeno de características semejantes. Han aparecido y desaparecido de la escena política española muchos partidos y coaliciones. Existió la "operación reformista", flor de una elección,, auspiciada por el catalanista Miguel Roca, que gozaría de recursos cuantiosos pero no bntuvo ningún escaño más allá de los conseguidos por CiU en Cataluña. Otro "tercer partido" o "partido bisagra" que no se consolidaría fue el CDS, caso diferente al de UPyD pues se construyó a partir de los despojos de ese gran paquebote desarbolado en 1.982 por el maremoto sociañista y que se llamaba UCD. Otros partidos y coaliciones regionalistas y nacionalistas han hecho mutis por el foro congresual después de desiguales andaduras políticas: el Partido Andalucista, la "Chunta" Aragonesa o Eusko Alkartasuna se cuentan entre estos últimos.
UPyD no es una operación, tampoco se parece a los restos de un naufragio. Menos aún pretende representar intereses particulares.
Y la voz de Rosa será a no dudar diferente.
Es verdad que se trata solamente de una voz. Y que un voto no puede nada contra los 349 restantes. Pero será una voz que sabrá poner sin duda a esos 349 diputados frente a sus responsabilidades, hasta ahora diluidas cuando no tragadas por el magma disolvente de los partidos tradicionales.
Son responsables de atender más sus intereses personales y de partido que los de los ciudadanos de su circunscripción. Son responsables de permitir la deriva de sus partidos hacia el clientelismo. Lo son por no saber abrir la boca en contra de la gente que dirige sus aparatos, por muy equivocados que les parezcan que están. Son responsables de proclamar un lenguaje solidario mientras que ellos mismos practican políticas de desigualdad.
Son responsables de no tomarse España en serio.
La voz de la razón se abrirá sin duda paso en todas partes. En los parlamentos autonómicos que se elijan desde ahora, se multiplicará en los ayuntamientos y se escuchará seguramente en Estrasburgo y en Bruselas.
Podrá constituirse en partido bisagra y venderá caro su apoyo al partido que quiera contar con UPyD para gobernar. ¿El precio? La aplicación de nuestras ideas, no los 3.000 millones de euros que sacaron al Estado los partidos nacionalistas al Gobierno durante la pasada legislatura o un estatuto nuevo, que es sólo más dinero y más poder para las clases políticas que gobiernan wn las Comunidades Autónomas. Dinero y poder, los 2 componentes de la autoridad, del saber quién manda -que diría el personaje de Lewis Carrol- en los tiempos que corren.
No es automático todo eso, sin embargo. No están puestos los rieles que nos dirijan, parada tras parada, hasta esa estación término. Para conseguirlo debemos preservar, como oro en un paño, las virtudes que nos han permitido nacer: la autenticidad y la cercanía, el diálogo en la transversalidad, la democracia interna y el destierro de la prepotencia.
Esos 303.000 votos, contados pero también pesados, que diría Marx, constituyen nuestra mejor acreditación para el camino que ahora se abre. Nuevos parteros de la esperanza, no tenemos el derecho a defraudarla.

8 comentarios:

Lois dijo...

Muy de acuerdo. Intentando poner perspectiva por medio, veo que tenemos otras dos diferencias, que pueden influir en el futuro de UPyD.

Por una parte la libertad de no tener esperanza (al menos de momento) de tocar poder. Esa falta de hipotecas que soléis mencionar. Yo intentaría aprovecharla al máximo. Me permitiría el lujo de incluir en el mensaje cosas que nunca se dicen, por no perder votos, pero que son de cajón.

Por otra parte, la heterogeneidad de de los integrantes. Problema a tener en cuenta, porque ¿hasta donde se podrá tensar eso de la transversalidad, que suena tan bien, pero que nadie sabe lo que es?

Y otro que supongo que será menor, porque con el tiempo cambiará. Es excesiva la cantidad de gente rebelde que hemos apoyado a UPyD. Excesiva para que la cosa funcione bien, porque los rebeldes tenemos el problema de que ... somos rebeldes. No nos veo repitiendo como papagayos las consignas descendidas de las alturas. Y eso es lo que hacen todos, luego debe funcionar.

soz dijo...

Fernando:

Aunque sea indispensable para el crecimiento sano a partir de ahora, reconocerás conmigo que la democracia interna no está entre las virtudes que han permitido nacer a UPD.

soz dijo...

lois:

Con un sistema flexible no es tan importante la heterogeneidad.

Si se intenta conservar costumbres de partidos tradicionales como la disciplina de voto, la rebeldía plantearía problemas; pero no, si se opta por un modelo distinto: una verdadera alternativa a la partitocracia actual.

Blanca Oraa dijo...

Ahora que tienes tiempo ¿por qué no escribes cosas lindas además de las otras? (en el caso de que no puedas prescindir de "las otras", claro?

Lord Kobol dijo...

Algún día echaremos la vista atrás y podremos decir:

"Yo estuve allí"

:-D

Peter dijo...

Querido Fernando, tu y yo estuvimos en el principio de esto, tu sigues, yo me retire de la carrera, y ambos sabemos que la democracia interna no fue, no se si ahora lo es, una de las principales carateristicas de UPyD, no lo era al menos de la UPyD que yo conoci por dentro.

Reforma Electoral dijo...

MANIFIESTO POR LA REFORMA DE LA ACTUAL LEY ELECTORAL

Un cada vez más extenso grupo de ciudadanos considera una urgente necesidad democrática reformar la actual Ley Electoral.

No es de justicia que a Izquierda Unida le cueste cada escaño 481.520 votos y a UPyD 303.535 votos mientras que al PNV le cuesta solamente 50.541, a Nafarroa Bai 62.073, al PSOE 65.470 y al PP 66.470 votos.

No es justo que IU, tercera fuerza política en número de votos tenga 2 escaños y CIU con 200.000 votos menos obtenga 10 diputados.

No es justo que UPyD, quinta fuerza política en número de votos alcance únicamente 1 asiento en el Parlamento y el PNV también con menos votos consiga 6 escaños.

Este sistema adultera la voluntad de los ciudadanos emitida en las urnas, escamotea la representatividad y proporcionalidad de un sistema multipartidista como el español y burla el deseo de gran parte de los votantes que observan como su voto no vale nada en virtud de una Ley Electoral caduca.

Por tanto:

Exigimos a las dos grandes formaciones políticas españolas una profunda reflexión sobre el tema desvinculada de sus intereses partidistas, coyunturales y electorales.

Reclamamos que escuchen las voces que se alzan en la sociedad representando a una mayoría deseosa de un cambio que permita que el voto de todos los ciudadanos tenga el mismo valor.

Demandamos una reforma de la actual Ley Electoral, por injusta y alejada del principio "Un ciudadano, un voto".

POR UNA REFORMA DE LA LEY ELECTORAL.

UN CIUDADANO, UN VOTO.

http://reformaleyelectoral.blogspot.com/

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Lord Kobol dijo...
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