viernes, 22 de junio de 2007

Debate del Plan de Competitividad en el Parlamento Vasco

Para empezar he de decir que este parlamentario ha asistido a muchos debates monográficos en el Parlamento vasco y que lo he hecho como ponente, además en buena parte de los casos. En estos debates, por lo general, el Gobierno presenta a los grupos parlamentarios un documento -en otras ocasiones simplemente lo remite a la Cámara- para que después sea este debatido y se voten las correspondientes propuestas de resolución.

Desde el primer momento puedo decir que no ha sido este el procedimiento que ha seguido el Departamento de Industria. Y lo digo para bien. El Departamento ha querido involucrar en la fase de elaboración del proyecto al conjunto de la sociedad al que le afecta, también a los grupos parlamentarios.

Es un estilo que agradecemos. Sin embargo he de decir también que este es el documento del Departamento, no el nuestro. Ya sé -lo reconozco- que el buen estilo del Departamento no se agota en lo que he dicho, porque también he notado un saludable ejercicio de autocrítica, al menos en la presentación del documento a los miembros de esta Comisión parlamentaria en el Parque Tecnológico de San Sebastián hace algunos meses.




Es un ejercicio este, el de las buenas prácticas, saludable y que valoramos; pero no debe ocultar el verdadero debate que queda oculto entre las páginas de este documento y que corresponde precisamente a la oposición rescatar de la hojarasca que lo enmascara.

Hace algún tiempo yo mismo debatía con los responsables del Departamento acerca de lo inconveniente que resultaba refugiarse en la visión de los árboles si de lo que se trataba era observar el conjunto del bosque. Porque las cifras de crecimiento económico eran -lo siguen siendo- positivas y porque, sin embargo, no es menos cierto que existen incertidumbres y que estas se ciernen en torno de nuestro futuro industrial.

Empiezan a emitirse señales de crisis, el mercado de las hipotecas se está reduciendo drásticamente en los Estados Unidos, el sector de la automoción española tiende a desaparecer -la directa y la de componentes- y las economías familiares están acusando el impacto de las alzas en los tipos de interés decretados por el BCE. Por cierto ¿para cuándo un debate en España sobre las políticas del banco central?

Es verdad que, cualquiera que sea la crisis que se nos aproxima y si de verdad lo hace, no tendrá esta la característica de la que padecimos en este país en los últimos años de la década de los '80. Desde entonces se ha producido una reconversión industrial con la adecuación de plantillas y la base tecnológica suficiente para competir en los mercados -reconozco que el Gobierno vasco no ha sido ajeno a los esfuerzos realizados por trabajadores y empresarios en este sentido, lo mismo que tampoco habríamos salido de esa difícil coyuntura económica de no haber actuado la solidaridad activa del resto de España.. También que una correcta política económica acometida por el gobierno del Partido Popular permitió que el Reino de España cumpliera las condiciones de acceso al nuevo espacio económico definido por la moneda común.

Se ha teorizado mucho sobre las consecuencias negativas que llevan consigo los ciclos económicos. Desde Marx y los economistas clásicos, buena parte del funcionamiento de la economía venía determinado por la corrección de sus efectos perversos, tanto que, en ocasiones, la desesperación que provocaban en las poblaciones afectadas podía dar lugar a episodios revolucionarios. En esto hay que reconocer que Marx tenía razón.

Pero es evidente -y queda demostrado por la historia- que una mayor masa crítica permite prolongar los efectos favorables de los ciclos positivos y reducir en el tiempo y en el espacio las consecuencias de los negativos. Esta es, a mi juicio, la principal razón de ser de la Unión Europea, sin perjuicio de la deseable corrección de sus déficits democráticos, cuestión esta última que no entra en el debate de hoy.





Hoy la crisis tiene -o tendrá- nombres diversos: deslocalización, empresas de base tecnológica "versus" empresas que no la tienen, economías emergentes -ubicadas dentro o fuera de la Unión Europea-trabajadores tecnológicamente adaptados "versus" trabajadores que no lo están, Nombres diversos, pero que expresan una realidad común, y que dice que quienes se apoyan en el I+D+I saldrán adelante y que quienes ignoran la significación del cambio de los tiempos lo tendrán difícil.

Y si los índices de crecimiento son buenos, no por ello podemos dejar de ser exigentes ni dejar de trabajar por encarar los problemas que el futuro llevará consigo y resolverlos desde ahora mismo.

Y no todos los datos son tan positivos como sin duda lo expresa el guarismo del crecimiento económico -por cierto, y refiriéndome otra vez a las estadísticas, no puedo dejar de significar la desvirtuación de la realidad que supone comparar a una región de un país europeo -Euskadi- con naciones del mismo continente: ni constituyen realidades homogéneas ni se pueden obtener conclusiones operativas.

Sin necesidad de separarme de la fase de diagnóstico de esta intervención puedo afirmar:
- que en cuanto a productividad se refiere nos encontramos estancados.
- que los costes laborales de los Nuevos Países Miembros de la UE son sólo un tercio de los españoles, y los del País Vasco de un 15 a un 20% mayores que nuestra media nacional..
- que el empleo en la industria está decreciendo, aunque el peso de este sector en relación con el PIB se está recuperando.
- que el esfuerzo que hacemos en I+D no se corresponde con los resultados que se obtienen.
- "aviso para navegantes" también en lo que se refiere a este último aspecto: en adelante la CE se va a referir más a resultados que a porcentajes de inversión en I+D como porcentaje del PIB.

Queremos seguir apostando por la innovación. Compartimos el criterio. Pero:
- en el documento se establece el momento de la convergencia en el año 2.009. No discutimos el objetivo. Sin embargo, ¿será una convergencia real o sólo un "ratio" estadístico más?
- me refería antes a las empresas de base tecnológica. Pues bien, sólo el 16'8% de las empresas vascas han invertido en innovación. En el caso de que forzáramos las cifras llegarían estas a 1/3, pero ¿eso las convertiría en empresas innovadoras?
- y es que la definición de innovación que hace el Gobierno vasco es, a mi jjuicio, excesivamente genérica: ampliación, organización, marketing... aunque todo eso tenga que ver con innovar no convierte a las empresas que acometan alguna de esas tareas inmediatamente en empresas innovadoras. Aunque la tecnología y la innovación tengan mucho que ver, no toda la innovación tiene necesariamente que ver con la tecnología.
- es tan amplia la definición que hace el Gobierno vasco acerca de la innovación que no sería extraño que saliéramos muy bien en la foto, cualquiera que sea la imagen distorsionada de la misma que se refleje.
- se refieren ustedes a la necesidad de registrar las patentes que ilustran, mejor que nada, los esfuerzos en innovación. ¿No podrían ustedes hacer campañas en las empresas, en este sentido?
- es preciso reforzar, de manera permanente, la innovación propia, crea futuro y resulte menos susceptible de deslocalización. El modelo de crecimiento irlandés, por ejemplo, basado en las multinacionales, está sometido a mayores amenazas.
- y también, acometer una verdadera revolución en lo que se refiere a las mentalidades: nuestros valores no se adecúan, hoy por hoy, a la necesidad de la innovación.
- estamos lejos aún de la media de la Unión Europea en cuanto a innovación: sólo el 12% de nuestras ventas se refieren a este tipo de productos, en Europa se encuentran en 1/3.
- tampoco estamos mejorando demasiado en esta materia en cuanto a la actividad de investigación aplicada de la Universidad respecto de la empresa.
- seguimos por denajo de la media europea en lo que a investigadores y científicos se refiere.
- el objetivo consiste en mantener el nivel de empleo industrial, con lo que se viene a decir que este va a verse reducido: siempre que se sale con la intención de empatar se acaba perdiendo.
- y ahora se refieren al interés de consolidar 70 grupos industriales en el País Vasco para, a renglón seguido, añadir que "la dimensión no es un objetivo en sí mismo. Cuando presentaron este plan en el Euskalduna esa fue la principal novedad, ¿es que ahora han cambiado de objetivo?
- plantean también el objetivo de saltar hacia Asia y los Nuevos Países Industrializados. Si el punto de partida de nuestras relaciones comerciales se produce en un 70% con la UE de los 15 y no se expresan las medidas a adoptar es lógico que desconfiemos de esa pretensión.
- no hay industria sin empresarios. Y ustedes afirman que, no sólo en la CAV -se supone que tampoco en España- ni siquiera en la UE hay espíritu empresarial. ¿Qué está pasando? ¿qué quieren ser los jóvenes que estudian hoy en la Universidad?

Quisiera concluir la intervención de esta mañana señalando los cuatro vectores principales sobre los que nuestro grupo pretende hacer especial hincapié:

1) Empezaré por los riesgos de la deslocalización. Urge establecer un mapa de sectores empresariales afectos a esta situación, un mapa que concrete más el trabajo emprendido por Confebask en el momento de la primera ampliación de la Unión Europea hacia los países del Este.
Además del mapa, el informe debería contener propuestas de acción indicativas que permitan a estos sectores tomar las medidas adecuadas para corregir el impacto de la deslocalización.



2) Siempre hemos pensado que el modo de composición de los diferente gobiernos vascos, que exigen de coaliciones -desde luego producto de la pluralidad política del País Vasco- supone un terreno propicio para duplicar ofertas y programas, especialmente en las áreas colindantes que son gobernadas por diferentes partidos. Estos posibles solapamientos deben ser advertidos, primero, y corregidos, inmediatamente después.

3) También ha sido permanente preocupación de nuestro grupo parlamentario que en el diseño de la política industrial el Departamento desarrolle constantemente nuevos programas de ayudas a las empresas. ¿Se han preguntado ustedes si las empresas que se benefician de esos programas son las que más los necesitan? Creemos que la oferta debería racionalizarse al máximo y ofrecerse de modo sencillo a las empresas, para que puedan utilizarlas si resultan acreedoras de las mismas, especialmente en el caso de las Pymes, que no disponen de personal al que dedicar a este negociado.

4) Y dejo para el final lo que creo que es más importante para nuestro futuro ya no tan lejano, el futuro de nuestros hijos, de nuestros nietos, de las generaciones que nos siguen y seguirán en el tiempo.


Una delegación del Parlamento Vasco junto con la empresa dependiente del Departamento de Industria del Gobierno Vasco, el Ente Vasco de la Energía, ha visitado Suecia en los primeros días de febrero de este año para conocer el proyecto BEST.

Se observa que el proyecto BEST, se deriva del impulso de energías alternativas, como el etanol, en el transporte y se debe a varias órdenes de razones:

1º.-Nos encontramos abocados a ofrecer respuestas al calentamiento del planeta provocado por la emisión de gases de CO2 a la atmósfera.

2º.- Las reservas de petróleo están concluyendo. Además, éstas se encuentran en zonas del planeta muy inestables políticamente.

La experiencia BEST ha demostrado que la iniciativa pública ha sido fundamental para el desarrollo del proyecto:

-Ha promovido el reseñado debate respecto del uso de las energías alternativas.

-Ha desarrollado un gran acuerdo interinstitucional respecto de la contribución de los diversos organismos a la solución de los problemas.

-Ha establecido un impulso en la demanda del uso de energías alternativas en el transporte a través de los sistemas públicos de transporte a las ciudades. Ello ha derivado en la apertura de servicios de distribución de etanol en las gasolineras convencionales y ha disparado las ventas de vehículos “flexibles” al uso de etanol.

-Ha definido una política de subvenciones para la adquisición de estos vehículos flexibles.

Es preciso constatar que:

1º.- Es urgente activar medidas que contribuyan desde nuestra Comunidad Autónoma a combatir los efectos perversos que conlleva el cambio climático mediante la utilización de energías alternativas.

2º.- Que una buena parte de la adaptación en términos energéticos ya se ha hecho en la industria, pero que en el transporte se encuentra la asignatura pendiente.

3º Que políticas de este tipo ofrecen nuevas posibilidades para el I+D en que se puede involucrar la industria vasca.

Por todo lo cual, sería muy conveniente:

-Promover un gran pacto político interinstitucional para el desarrollo de las energías alternativas en el transporte en la CAV, de modo que:

1º.-Se establezca un instrumento de actuación en el que participen las instituciones concernidas –Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamientos de las principales ciudades- que tengan competencias en el ámbito del transporte.

2º.- Se definan líneas de actuación del acuerdo en los parámetros de ejecución de una política de energías alternativas para el transporte que, entre otros aspectos contenga:

-Calendario de introducción del transporte colectivo a nivel municipal.
-Definición de medidas para el fomento de la distribución de energías alternativas en gasolineras.
-Definición de apoyo fiscal y subvenciones para la adquisición de vehículos flexibles.
-Definición de inversiones a realizar con integración de sectores públicos y privados en la empresa, investigación y los sectores agrícolas concernidos.

3º.- El Gobierno Vasco dará cuenta al Parlamento del desarrollo de este agenda cada tres meses.

2 comentarios:

El Perdíu dijo...

Un par de reflexiones sobre el I+D
Hau un problema de base. Hay una serie de actores: científicos, empresas, Administraciones Públicas… Pues bien, en la Europa continental estamos acostumbrados a pedirle al actor menos innovador y que menos puede innovar (y además deber ser así) que sea el que potencie la innovación e los demás…
Creo que en esta paradoja está la clave de los fracasos sucesivos de las políticas de I+D europeas.
Además veo otro problema. Los españoles no tenemos cultural del fracaso. Cuando a una persona le sale mal un negocio, lo oculta vergonzantemente porque teme que caiga sobre él un estigma social. En Estados Unidos, muchos millonarios innovadores se han arruinado algunas veces a lo largo de su vida y nadie se extraña. De este modo, en España todos los proyectos salen bien; incluso los más desastrosos. Nadie se atreverá nunca a decir que su proyecto salió mal. Pues no. Hay que equivocarse. Y hay que aprender a sacar lecciones de los errores. Hay que motivar a los emprendedores para que se equivoquen las veces que haga falta…

El blog de Fernando Maura dijo...

Hola. No sé muy bien cómo te llamas -tu nombre aparece borroso- pero estoy bastante de acuerdo con lo que me dices. Hay una empresa americana que tiene instalado en su cuartel central un cañón procedente de la guerra de secesión. Cada vez que retiran un producto lanzan una salva, y eso es para celebrar todos los demás que siguen vendiendo con éxito. Se trata de una forma muy distinta de ver las cosas. Gracias por tu comentario.