lunes, 3 de noviembre de 2008

Un debate en Galicia

El parador de Bayona acogía los pasados 18 y 19 de octubre a un grupo de expertos en Derecho Constitucional, reunidos por mi amigo, el profesor Eloy García, para opinar acerca de la reforma de la ley electoral. La Fundación para la Libertad asumía la organización del evento.
Existen pocas cosas tan influyentes en las democracias como las leyes que conforman sus procesos electorales. Esta puede parecer una afirmación de Pero Grullo, pero conviene repetirla: los ciudadanos existen antes que las leyes electorales, pero esas leyes condicionan su actuación. Así, en el caso español, un sistema pretendidamente proporcional se transforma en mayoritario en gran parte del país. La circunscripción provincial, el mínimo de 2 escaños por cada una -salvo Ceuta y Melilla- han producido un fenómeno del voto útil que salvo Madrid, Barcelona y Sevilla nos alejan de la sedicente proporcionalidad.
Esa situación -y el paso del tiempo- nos ha conducido al bipartidismo del voto útil, que es el voto a la contra -voto al pepé porque no le soporto a Zapatero, voto al PSOE porque no quiero a Rajoy-. Este estrechamiento del voto se ha llevado por delante el llamado modelo del bipartidismo imperfecto -UCD-PSOE más AP-PC- de la primera transición y el sistema de los 2 partidos más un tercero en el centro -el CDS.
A decir de los 2 magníficos co-ponentes del seminario -Antonio Torres y Alfonso Fernández-Miranda- quienes fabricaron la ley electoral abrigaban un doble propósito: asegurar la estabilidad política de un país asustado por una recurrente historia de golpismo y revoluciones, de un lado y garantizar la victoria electoral de un centro-derecha que se veía más fuerte en los distritos rurales, del otro. 30 años después podemos observar cómo la resultante ha sido un sistema de partidos cerrados sobre sí mismos y un suave desplazamiento del voto rural a un socialismo cada vez más conservador y del urbano a una derecha a veces más abierta.
El seminario a que me refiero profundizó bastante en la reflexión sistema mayoritario "versus" sistema proporcional. Lo hizo menos acerca de la conformación interna de la oferta electoral, esto es, de las listas cerradas y bloqueadas o las abiertas. En definitiva, sobre la extensión de la democracia en España y de su regeneración y del poder omnímodo de las estructuras de los partidos. Eloy García situó ese debate a la conclusión del seminario en una lúcida intervención a la que el profesor Fernández-Miranda objetaría, en lo que bien pudiera convertirse en una reedición del seminario para el próximo año.
Contaría también este seminario con la estimable participación del Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, quien bien debiera haber cerrado el debate. Sus palabras nos condujeron de hoz y coz al mundo de la realidad, como se sabe bastante distante del de los sueños: porque de reforma sustancial de la ley electoral, nada, todo lo más, algunos aspectos como el voto de los extranheros y, eso sí,la comprobación acerca de si el consenso básico entre los principales partidos sigue en vigor, que -de lo contrario- no se produciría modificación alguna. De modo y manera que todos los caminos de las ideas de renovar el sistema conducen a la Roma de la periclitación de una orgabización que por lo visto se pretende que continúe anquilosada. La intervención del responsable del Gobierno bien pudiera por lo tanto haber cerrado un seminario sobre un debate que está ya cerrado antes siquiera de haber comenzado.
¿Les interesa saber cómo lo veo? Pues que quienes hace un año nos disponíamos al asalto democrático del sistema sabíamos que no era fácil. Serán los ciudadanos -si UPyD va ganando su confianza- quienes abran de verdad el sistema político, dando continuidad y extendiendo lo que ya hicieron el pasado mes de marzo. Nada hay que esperar de la benevolencia de los contrarios.

11 comentarios:

Apostata dijo...

Dicho de otra manera, que desde UPyD tenemos que reventar el sistema electoral a base de votos, aunque estos valgan la cuarta o quinta parte de lo que vale un voto del PSOE, del PP o del PNV. ¡Pues se revienta, don Fernando! qué ya está bien. Cuando entremos en las dos cifras de porcentaje, que entraremos, y juguemos con las mismas reglas que el PSOE y el PP, ya verá usted como no les divierte tanto el sistema a los dos "grandes" partidos.

Un saludo.

Antonio Valcárcel dijo...

Estimado Apostata:

Has entendido la fiesta a tu manera. Nunca los votos de UPyD valen la cuarta o quinta parte menos que los votos de PSOE, PP...Sin embargo, los votos de los partidos nacionalistas por ejemplo, PNV, si es verdad que valen cuatro veces más. Fue un sistema que se hizo en su momento para proporcionar representación a las minorías nacionalistas en las Cortes, frente a los grandes partidos; de lo cual no estoy de acuerdo.
El poder sólo puede ser ejercido por una minoría, asimilable a una autentica clase social. La clase dirigente está organizada y estructurada para mantenerse en el poder mediante principios morales y jurídicos, la fórmula política, en consecuencia con el concepto de la vida que tiene la comunidad gobernada. En fin la élite, y todo eso lo tienen los nacionalismos.
¿Al alguien le suena lo que acabo de escribir?

Apostata dijo...

Estimado Señor Valcarcel

Yo he entendido la fiesta perfectamente y desde hace mucho tiempo. Coja usted calculadora y lista de resultados de las generales y le saldrá lo siguiente:

PSOE: 11.064.524 votos, 164 Escaños, 67.467 votos por escaño.
PP: 10.169.973 votos, 148 Escaños, 68.716 votos por escaño.
UPyD: 303.535 votos, 1 Escaño: 303.535 votos por escaño.

Lo cual significa que los escaños del PSOE y del PP salen 4,5 veces más barato que los de UPyD, que es lo que yo he dicho. Y es que señor Valcarcel, el sistema no sólo beneficia a las minorías territoriales, sino a los grandes partidos que tienen suficiente voto local como para competir con estas en las circunscripciones con nacionalismo, y además arrasan en aquellas provincias en las que no lo hay.

De hecho, señor Valcarcel si le echa la misma cuenta a ERC, verá que le sale a cerca de 100.000 votos el escaño, lo cual es aproximadamente un 50% más caro el escaño de PP y PSOE.

Somos los partidos minoritarios de ámbito nacional los que salimos perjudicados por el sistema, ya que el voto está repartido entre las 54 circunscripciones, sin que en la mayoría sea suficientemente significativo para lograr el escaño. Por ello digo que si UPyD alcanzase las dos cifras de porcentaje, es decir más del 10% de los votos, jugaría con las mismas reglas, ya que con semejante incremento estaría en disposición de dar batallas provinciales por los escaños, cosa que con un 2 o un 3% resulta del todo imposible, salvo que la mayoría de ese porcentaje se concentre en una sola circunscripción, como sucedió con la candidatura de la propia Rosa Díez en Madrid. La prueba de lo que digo lo tiene en el CDS y en la antigua IU, que cuando alcanzaban estos porcentajes conseguían grupos de más de 20 diputados, con costes inferiores a los 100.000 votos por escaño.

También le recuerdo que los nacionalismos más IU tienen 27 escaños, frente a los 322 que tienen los dos grandes partidos “nacionales”. De manera que el hecho de que influyan tanto en el gobierno y en las leyes hay que buscarlo en la propia imbecilidad del PP y el PSOE, en su falta de entendimiento, en su ansiedad por “tocar pelo”, y en eso que el profesor Sosa Wagner denomina “territorialización de los grandes partidos”, que no es otra cosa que un feudalismo pseudonacionalista que ha acabado por imponerse desde dentro en estas dos formaciones.

Un saludo.

Lord Kobol dijo...

El actual sistema a quien más beneficia es a PSOE y PP. Por eso dudo tanto de la cacareada reforma electoral.

Los nacionalistas salen beneficiados pero no aritméticamente. Les beneficia que el sistema excluye terceros partidos nacionales con lo que el nacionalismo se sabe necesario para la gobernabilidad a través de chantajes-pactos.

Saludos!

Apostata dijo...

Hombre Lord Kobol, en la medida en que los nacionalistas, siendo partidos minoritarios, no salen perjudicados con el sistema, también están saliendo beneficiados frente a formaciónes como UPyD o IU, que teniendo mayor número de votos obtienen muchos menos escaños.

En realidad salen beneficiados "los que están", es decir, los grandes de ámbito nacional y los pequeños de ámbito local, que son los que en su día pactaron el sistema para que les quedase bien lacrado el corralito. Por eso en treinta años de democracia no ha nacido un sólo partido nuevo que pudiera afianzarse en el parlamento.

Un saludo.

Antonio Valcárcel dijo...

...¿Y cuando entremos en las dos cifras UPyD nos quedaremos conformes y la Ley Electoral ya no sería necesario cambiarla?

En definitiva, que el voto de calidad es el voto a caballo grande ande o no ande. Y como mi afán es azuzar un poco este foro, algunos podrían pensar que no sé usar la calculadora. Lo que calculo y a ojo de buen cubero es que algunos se están preparando para cambiar de corcel, pero se aconseja que el jinete no pese más de 50 kilos. Yo, como peso 100 kilos no puedo trepar, ni caballo que me soporte. Ya veo que Vd., está dispuesto a cabalgar a la grupa de un/a pura sangre sin que le den la salida. Yo resistiré con mis 100kilos a cuestas y con la persecución de vivir en un País, el mío, en el cual las personas que pertenecemos a UPyD, PP, PSOE-PSE no somos gratas para los carros tirados por triga, actuales caballos ganadores.
¡Muchas gracias, Apostata, por la lección que recojo humildemente y según la calculadora es así! Otra cosa es lo de Fernández Aranda y compañía.

Apostata dijo...

Yo sólo hablaba de matemáticas electorales. Para lo otro, que calcule cada cual si UPyD es purasangre, jamelgo o pollino, y los kilos que pueda resistir encima.

Aquí, en UPyD Cataluña andamos bien servidos de teoría espiritual democrática con los regeneradores que amablemente nos envió el señor Rivera, de manera que sabemos mucho de lo que es no hacer nada de nada, hasta que no se haya calculado la infinitésima implicación moral y democrática de que las reuniones se convoquen a las 16:43 o a las 16:45.

Mientras tanto, nuestros queridísimos nacionalistas, vuelan cada vez más alto, y se conjuran contra la constitución y contra el estado con una eficacia que ofende al sentido común por lo superficialmente planificada que resulta.

Así que señor Valcarcel, no me pida que además de estrellarme la cabeza contra el método D'Hont, me ponga también a explicar si me considero esbirro, jacobino, o ambas cosas al mismo tiempo.

gorka maneiro labayen dijo...

Ja, ja, ja... muy bueno Apóstata. Muy buena su referencia al modo de trabajo Ciutadans. Mientras, es cierto, los nacionalistas... a lo suyo. Y los demás, con toda clase de remilgos. Abrazo.

Antonio Valcárcel dijo...

Estimado Fernando:


Espero que en Euskadi algún día cuando los peces ya no puedan nadar en los mares y ríos contaminados, cuando los vascos-españoles tengamos que solicitar asilo político a otros países; llegue un día el nieto de un emigrante minero y ocupe Ajuria Enea. Y sobre todo, que gobierne para los plurales, sin distinción del color de su piel, ni el apellido de sus ancestros y que la lengua sea el vínculo de unión y de igualdad, sin discriminación laboral. Será entonces cuando Euskadi habrá superado todos sus perjuicios de aquellos que nos llamaron despectivamente, maquetos. O quizás otro Obama de piel negra o chocolate ocupe la Lehendakaritza. Y, a esto, el Hacedor de todas las cosas lo llamará justicia.

Felicidades a los ciudadanos de los Estados Unidos de América.

“Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos”.

( Martin Luther King)

alfonso dijo...

¿ No es posible recoger firmas para llevar al parlamento propuestas de autentica modificacion de la ley electoral, para hacerla mayoritaria y poder elegir a los representantes politicos directamente, en lugar de las listas cerradas y partidaRIAS?. ¿ HAY ALGUN MOVIMIENTO CIUDADANO EN ESE SENTIDO?

gorka maneiro labayen dijo...

Buenas, Alfonso:

Entiendo que esto que propones es función propia del partido. Es decir, defender la reforma electoral en los términos en que se propuso, inclusive listas abiertas y limitación de mandatos.

Creo que esto debe hacerse en sede parlamentaria, como viene haciéndolo Rosa.

Un saludo.