lunes, 30 de noviembre de 2009

Crónica de un Congreso (y IV)

Domingo, 22

Llego al Palacio de Congresos a una hora más prudente que la del día anterior –las 11-. A la entrada me encuentro con Pilar de la Hera, del partido cántabro La Unión. El inicio de la conversación lo interrumpe Beatriz Becerra que me pide que me dirija a la sala desde donde esperaremos a que dé comienzo la sesión de clausura. Allí están los flamantes componentesb del nuevo Consejo de Dirección. Saludo a Mariví Fernández Savater, a quien conocía por teléfono con ocasión de las elecciones europeas. Entra Fernando Sánchez Dragó y Rosa pide una bandera saharaui. Alguien sugiere que por qué no una bandera cubana también. No le parece mal, pero no hay, por lo visto. Carlos Martínez Gorriarán me explica el lugar del escenario en el que me tengo que sentar.
Entramos en el auditorio acompañados de una salva de aplausos. El presidente va citando nuestros nombres y subimos al escenario. Por error me sitúo en el lugar previsto para Gorka Maneiro, que vela la buena esperanza de su nueva paternidad y no ha podido llegar al Congreso. Ayudado por el “comandante” Ortega me coloco en mi puesto.
Habla Rosa, que está desatada. Ondea la bandera de la República Arabe Saharaui Democrática y la coloca en el atril, prometiendo que visitará ese país y Cuba en el primer semestre de la presidencia española de la Unión Europea para reclamar una política que cuente con los intereses democráticos de esos pueblos. Desgrana luego lo que ha supuesto el Congreso y dice que este es un partido insustituible para España y que si las cosas se hubieran hecho bien no se tendría que haber creado. Por eso, cuando los objetivos que nos hemos dado se cumplan desapareceremos. Acaba proclamando que este ha sido un Congreso que teníamos que disfrutar y que lo hemos disfrutado.
Avanzamos hacia el centro del escenario, donde recibimos los aplausos de los delegados.
El Congreso ha terminado. Sobra tiempo para tomar un aperitivo con la gente de la Unión y para saborear la satisfacción por el deber cumplido.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Crónica de un Congreso (III)

Sábado, 21

En mi crónica anterior había pasado por alto que, después de aprobada la gestión me fui hacia la sala de la comisión que se me había asignado y que efectivamente correspondía con la de Reforma de la Constitución. Allí elegimos la mesa tras lo cual salí para casa.
La mañana siguiente, Madrid amanecía frío y limpio en su claridad, aunque la ciudad ya va acumulando suciedad y polvo de tantas semanas en que la lluvia no acaba de hacer acto de presencia entre nosotros.
Llegué directamente a la sala de la comisión, donde ya los delegados se afanaban en preparar sus intervenciones y la mesa explicaba el procedimiento. David Ortega. el ponente, me saluda con su expresión característica:
Maestro Maura. Llega usted tarde.
Apenas habían pasado 10 minutos desde la hora prevista del inicio de la reunión –las 9-. El tiempo necesario para saludar a los compañeros que te paran por el camino, explico.
Las enmiendas se van sucediendo y el ponente las va encajando con buen estilo integrador. Agradece cada una de ellas y el ritmo de su aprobación progresa de forma razonable.
La presidenta espera a que transcurran un par de horas antes de ofrecer una pausa para el café. Es el momento que elijo para ir a votar.
Las terminales que aloja el “hall” del Palacio de Conresos permiten una razonable afluencia de votantes, pero el procedimiento del voto electrónico cuenta con sus dificultades, en especial para quienes hemos nacido en el mundo de las tecnologías viejas –o de las no tecnologías- y me hago un pequeño lío con la contraseña y la tarjeta del “rasca-rasca” que la descubre como si esa fuera la lotería de UPyD, según la cual, el voto siempre toca.
Y se trata de una votación larga. Varios óraganos nacionales y, entre ellos, nada menos que 150 miembros del Consejo Político. La democracia es labor que requiere su tiempo cuando la elección está abierta, lo mismo que resulta simple –demasiado, quizás- cuando las alternativas están cerradas y bloqueadas.
Cuando regreso a la sala de comisiones, UPyD ha resuelto ya la reforma de la Ley Electoral. Muy pronto llegará el asunto seguramente más espinoso de este Congreso: la definición de la forma de Estado, o la cuestión del “Estado Federal”.
La ponencia ha preparado una transacción que pretende aproximar posturas en relación con las formuladas por los distintos enmendantes. La presidenta abre 3 turnos a favor y otros 3 en contra, en orden a favorecer el debate. Yo asumo el primero a favor. Lo harán después Ramón Marcosd y Rafa Calduch.
Mi intervención empieza asgurando que estamos en el punto más importante de todos. Aquél que se evocaba de forma incesante por los reunidos en el hotel Costa Vasca de San Sebastián en la primavera de 2.007 y que encendería el semáforo verde de la Plataforma-Pro. Y es que, 30 años después de aprobada la Constitución, y desvirtuada esta en muchos de sus aspectos, debido principalmente a las estructura piramidal y no democrática de los partidos políticos, una ley electoral que defiende y representa en las mayoría de las ocasiones más a los territorios que a las personas y a un Estado de las Autonomías que era, ya desde su inicio, una formulación ambigua y sin apenas referencias comparadas. Todo esto nos ha conducido a una situación como la que vivimos ahora, en que los Estatutos de tercera generación han desembocado en la institución de la bilateralidad, de los acuerdos entre una determinada auronomía y el Estado, que es característica de los Estados Confederales. Y que no es sino un jaleo, un guirigay. En este sentido –agregaría- la ponencia en su enmienda de transacción aboga por un “Estado fuerte”, que sin embargo, no constituye nada más que una expresión ambigua y que no constituye una categoría jurídico-política. Por eso pide un “Estado Federal”. Ya sé que existe lo que se llama la “trampa de las palabras”, según la cual las palabras pueden expresar algo diferente de lo que en realidad significan. Pero yo siempre recuerdo la explicacióni que me repetía mi profesor de Derecho Político, don Pablo Lucas Verdú –discípulo a su vez de Tierno Galván- cuando yo estudiaba Derecho, hace desgraciadamente ya muchos años. “Recuerde usted Maura –me decía Lucas-, federar es unir…”
En ese momento, una voz en el fondo de la sala me conmina a que concluya mi intervención. “Yo soy siempre muy respetuoso con la mesa…”, digo. Y la presidenta me pide que vaya concluyendo. Y acabo diciendo que eso es precisamente lo que quiere nuestro partido, defender “lo que nos une”.
Se suceden las 5 intervenciones restantes. Y se produce la votación: 48 síes contra 41 noes y 7 abstenciones. Hemos ganado.
Dada la hora, la mesa liquida con premura el resto de las votaciones.
Hacia las 2 y media salgo al “hall” del Palacio de Congresos. Ahí me espera Félix Sánchez Montesinos y nos vamos a comer -segovianos y bilbaino- al restaurante que frecuentábamos en la época de nuestra sede nacional en la calle Orense. Allí están Rosa, Beatriz Becerra, Carlos Martínez Gorriarán y Sinforoso. La portavoz se interesa por lo que ha ocurrido en la comisión.
Después de comer regresamos al Congreso, al salón de plenos, donde se van sucediendo los diferentes debates, que se salvan sin problemas y con un generoso turno en contra que la mesa –Félix del Cura, un magnífico presidente- ha habilitado generosamente.
Mencionaré alguna cosa en lo que se refiere a este trámite.
- En cuanto al debate de la resolución de reforma de la Constitución, cabe señalar la pobreza –siempre desde mi particular punto de vista, claro- que tuvo el turno en contra a la misma. A veces parecían más bien los argumentos vertidos en una discusión de barra de bar que los acostumbrados en un partido “ilustrado”, como el nuestro.
- En lo que se refiere a la ponencia de Estatutos, debo señalar que me entristeció que el Congreso no aceptara el criterio de la ponencia por el cual los simpatizantes puedan participar en las primarias para la elección de los cabezas de lista por UPyD a las diferentes instituciones. Pero en eso consiste la democracia.
- Y para terminar, que la intervención de Nacho Prendes –el ponente de la Comisión de Organización y Estatutos- con posterioridad a la del candidato alternativo, Valia Merino, merece ser tenida también como una importante pieza de oratoria. Nacho empezaría agradeciendo el tono del candidato, si bien no que lo hiciera en aquel momento. Con un tono de creciente calentamiento, Prendes fue explicando lo que de acuerdo con los textos que manejaba habían sido las prácticas del grupo opositor, llegando a lo que en nuestros tiempos de universidad se tenían por “prácticas leninistas”: reparto de los disidentes en “uve”, “uve doble”; quejas e interrupciones, voto disciplinado… Y hasta la utilización en correos y comunicaciones de términos abiertamente ofensivos contra la dirección del partido. Nacho Prendes fue muy aplaudido y felicitado.
Realizada la votación de los Estatutos –con papeleta-, charlo con José Luis Ainsúa y con otros compañeros. Más tarde, la mesa da cuenta del apretada victoria en la adopción de la ponencia de reforma de la Constitución y que la comunicación de los resultados de las elecciones a los órganos de decisión se demorará, de modo que suspende el Congreso hasta la sesión de clausura de mañana en que se dará cuenta de los mismos.
Salgo con Rafa Calduch y una multitud está abandonando el Bernabeu –también ha sido tarde de partido-. Estoy a punto de iniciar el regreso a casa cuando un compañero del servicio de orden dice que los delegados tenemos que volver al auditorio.
Así lo hago y engarzo una conversación con Alvaro Anchuelo hasta que la mesa ofrece la información que estaba prevista. Pero se retrasa en ello más tiempo que el prometido.
El resultado supone una abultada victoria de nuestras tesis: un 80% de los votos.
Con el buen sabor de boca correspondiente, salimos otra vez Rafa calducho y yo del Congreso. Esta vez sí, con destino a casa.
Son ya más de las 11.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Intercambio de solsticios (43)

Llegaron a la antigua calle del general López Pozas. Transcurridos unos metros se encontrarían junto a un ahora espacio abierto del que un día fuera una gasolinera situada frente a un establecimiento de "Opencor".
El color amarillento con destellos rojizos y el humo que se desprendía les hizo notar la presencia de una fogata. Un informe grupo de vagabundos vestidos de ropajes oscuros observaba al grupo que acompañaba a Jorge Brassens. Tenían puestas en sus ojos las desconfiadas miradas de los animales dispuestos a defenderse con ferocidad si las circunstancias lo hicieran necesario.
El comandante del servicio de orden se dirigió a Jorge Brassens después de dedicar al grupo una despreciativa mirada.
- Podríamos ir a por ellos y echarlos de ahí. Pero, antes o después, volverían a dar por saco. Tendríamos que disponer de cárceles.
Las cárceles... Una alternativa para aquellos desharrapados sujetos que producían todo tipo de delitos. En especial, otra respuesta que no fuera la pena de muerte decidida y ejecutada en un solo acto por estos policías sin escrúpulos del barrio de Chamartín. Las mañanas de los días fríos alternaban los cadáveres de los seres desamparados sin techo o de los delincuentes ajusticiados por los nuevos escuadrones de la muerte. Cárceles, sí. Podrían convertirse en una solución. ¿Pero, con qué dinero? Estaba claro que gobernar era elegir, aunque nadie sabía muy bien situar las prioridades en el orden más riguroso que correspondiera.
Las instalaciones de la gasolinera y el "Opencor" se habían convertido en guarida de seres proto-humanos; espectros deambulantes como fantasmas; mitad ratas de subsuelo, mitad depredadores reptiles. Pero habían sido negocios florecientes en los "tiempos normales", antes de que la crisis se hubiera llevado por delante los últimos vestigios de civilización que conservaba ese antiguo barrio de Madrid. Allí compraban, Vic y él, las cosas para el desayuno después del cine del Palacio de Hielo y repostaban la gasolina necesaria cuando aún ese combustible no había entrado en el mercado negro.
La civilización... ¿Cómo retornar a ella? ¿Cómo convertir a estos despojos animales que habían arrojado su dignidad a la cuneta de la historia, aunque la historia sólo tuviera uno o dos años de vigencia, en seres humanos dotados de educación y de alguna escala de valores? Unos más que otros, todos ellos chapoteaban en el fango de aquella inmundicia peleando por un mendrugo de pan, por un rincón junto al calor de una hoguera o por unas ropas que les abrigaran de ese horrible frío de los inviernos. La degradación humana se hacía cuerpo en las bandas deambulantes, como aquellos vagabundos que se apiñaban cerca de las llamas de la vieja gasolinera, quizás no demasiado conscientes de que algún gas viejo procedente de los antiguos depósitos no vaciados por nadie, podía mezclarse con el fuego y provocar una explosión que se los llevara por delante. Esa banda que se convertía como otras tantas en una empresa o agrupación andante, parecida a las comunas "hippies" o "engagées" de los estudiantes revolucionarios de finales de los ´60. Las parejas abolidas, cualquier tipo de orden familiar -tradicional o nuevo- periclitado, todos servían para todo sin respetar nada más que el mando del jefe basado simplemente en la fuerza y el terror. Esas bandas que fueran el principio de la humanidad y que hoy eran casi su conclusión.
Sostuvieron, policías y delincuentes, cualquiera que fueran unos y otros, sus facinerosas miradas, hasta que dejaron atrás los despojos de la gasolinera. Quizás, Jorge Brassens sintiera relajar la tensión de sus rígidos músculos muy poco después. Y es que el miedo se había convertido en la moneda de uso más corriente en aquel año del No-Señor de 2.013 y se confundía con un simple escalofrío o con la sola representación de una vida que había perdido buena parte de su valor y se cambiaba en un instante por no importara qué capricho del momento.

martes, 24 de noviembre de 2009

Crónica de un Congreso (II)

Viernes, 20

Voy al Palacio de Congresos para acreditarme antes de dirigirme a la sede de la Delegación saharaui en España. En el local en que se van a producir nuestras deliberaciones durante el fin de semana advierto ya caras conocidas de compañeros con los que compartí tantos buenos momentos durante la campaña de las europeas. Me apunto a la comisión que estudiará la reforma de la Constitución y –con carácter subsidiario- a la política, aunque la enmienda de adición que el grupo de trabajo internacional presentaba para la inclusión en nuestras resoluciones de los principios generales que debería mantener UPyD en ese ámbito ya la había asumido la ponencia.
Me voy con los delegados cántabros a tomar un café y me encuentro con Ana Falomir, compañera de candidatura al Consejo de Dirección.
Pero se me echa el tiempo encima y tomo un taxi para dirigirme a la calle Ave María –situada en el castizo barrio de Lavapiés- donde se encuentra la delegación de la RASD en España.
Allí me recibe el Ministro, en tanto que Ahmed Haddad atiende incesante al teléfono. Enseguida salimos a la calle. Antes de acercarnos hacia la Castellana, el Ministro quiere recoger la túnica que vestirá durante su intervención en el auditorio del Congreso.
Otro taxi y nos vamos a una taberna madrileña situada a apenas 5 minutos de la sede de nuestra asamblea. Se trata de un local que tiene algún recuerdo importante en mi vida reciente, quizás algún día se lo cuente, por el momento tiene poco que ver con esta historia.
El Ministro –a quien acompaña el núumero 2 de lq delegación saharaui en la Comunidad de Madrid- pide una comida que no contiene carne de cerdo. También su compañero. Le pregunto si los saharauis son mayoritariamente musulmanes. Me contesta que sí, pero que –a diferencia de lo que ocurre en otras sociedades de tradición islámica- las mujeres tienen un papel mucho más significativo: pueden recibir en su casa, trabajar en la calle… Hablamos de la injusticia que supone tratar a todos los que profesan esa religión de radicales. No es el caso desde luego de nuestros amigos saharauis. Pero los más intransigentes también están creciendo entre ellos –asegura Bopih.
La conversación vuelve sobre el asunto que dejamos la tarde anterior. El ejército saharaui dispone de 15.000 hombres dispuestos a combatir. Me dice que los soldados marroquíes carecen de ilusión. No saben por qué están ahí ni están convencidos de lo que defienden. Me impresiona un dato: el 80% del armamento de que dispone su ejército lo ha obtenido del material conquistado al enemigo.
No está aún convocada la ronda de conversaciones con Marruecos en el marco delMinurso. La autonomía no es una solución, ni siquiera el principio de una solución –dice el Ministro-. Marruecos no es España. Esa autonomía no sería creíble.
Se une a nosotros a los postres Carlos Rey, con su tradicional apresuramiento como consecuencia de su condición de miembro de la Comisión Electoral que organiza el Congreso.
Llegamos al palacio. La siempre eficaz Beatriz Becerra les proporciona a nuestros invitados sendas acreditaciones y nos acompaña al espacio contiguo al auditorio en el que ya se encuentran algunos invitados. Presento a Bopih a Pacp Sosa, saludo a Susta, saludo a Savater, observo cómo Alvaro Pombo descansa en un sofá su organismo….
Bopih se cambia y aparece en la sala vestido de una túnica azul celeste. Rosa le asegura que está “guapísimo” y el Ministro sonríe agradeciendo el piropo.
Y nos dirigimos al auditorio. Después de una breve presidencia de la Comisión Electoral, la asamblea decide la mesa. Es elegida la candidatura que preside mi compañero y amigo Félix del Cura –que me ha sustituído como coordinador en el País Vasco.
Félix da la palabra al Ministro, que se dirige al pleno con la serenidad que en él resulta habitual. Empieza pidiendo disculpas por su español, continúa explicando las enormes dificultades que supone para ellos la mera subsistencia, su fundamental carencia de libertad, denuncia al régimen marroquí, exige un cambio de actitud por parte del gobierno español y termina llamando a un acuerdo o -de lo contrario- asegura que su pueblo está dispuesto a tomar otro camino.
Bopih “no se ha cortado” –eso le pedía ayer mismo Rosa- y el Congreso de UPyD está con él y con los saharauis.
Interviene a continuación Susta, que pide la integración de un grupo reformista a escala de Parlamento Europeo. Después le sigue un vídeo en el que se intercalan las imágenes de Elizardo Sánchez desde Cuba –impresiona escuchar su voz en la distancia física, que es al cabo la cercanía en los sentimientos-, Mario Vargas Llosa y Albert Boadella –que reclama “políticas nacionales” a nuestro partido.
Ya “en vivo y en directo” escuchamos a Savater, Sosa y Pombo. Este último tuvo una intervención que merece ser destacada. Más sarcástico que irónico, el escritor de origen cábtabro, parecía antes un actor que un autor de novela. Buscaba sus gafas y las encontraba en sus manos, leía un papel que en realidad interpretaba y cometía equivocaciones que cualquiera habría supuesto pretendidas –quienes le conocen más de cerca aseguran que es así, simplemente-. Hizo las delicias de un público que se le entregaría rendido.
La emoción que sólo trae consigo el canto –“cuando terminan las palabras empieza la música”, aseguraba Liszt – vino con la voz de Emilia Onrubia que saludaría al Congreso con el aria “Hessum dorma”, toda una advertencia.
Concluida la sesión inaugural, se retiraron los invitados: la sesión iba a continuar a puerta cerrada. Me despido de nuestros amigos saharauis y me uno al resto de los compañeros del Consejo de Dirección que escucharemos el informe de gestión en el lado izquierdo del estrado.
Rosa interviene con lo que podría definir como un “do de pecho” desde el punto de vista de la oratoria. Con una fuerza y un vigor –que por otra parte son en ella característicos- exclama entre una salva de aplausos que nadie ha conseguido impedirnos que celebremos este Congreso, explica la gestión realizada y concluye pidiendo que “lo disfrutemos”.
Se suceden 5 turnos de intervenciones –a favor y en contra- y sale primero a contestar por el Consejo Juan Luis Fabo, que aclara algún aspecto de la gestión económica –se podría decir que del “milagro laico de la gestión”, dado lo exiguo de los medios y la amplitud de los resultados-. Interviene después Rosa que con una resolución que parecía imposible, dada la fuerza de su anterior intervención, se defiende de algunas de las acusaciones vertidas y aclara las dudas que se han expresado. Termina pidiendo, no que se nos dé un “voto de confianza”, sino que cada delegado vote lo que quiera, que para eso es un Congreso.
Féilix del Cura pasa a votación el informe, que resulta aprobado con casi un 80% de apoyos.
Y mañana será otro día. Y largo, supongo.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Crónica de un Congreso

Jueves, 19

Esa tardes del día inmediatamente anterior al Congreso la sede de Cedaceos bulle de actividad.
A mi llegada al despacho que compartimos los componentes del equipo internacional del partido, obsservo que la mesa que ocupo con carácter habitual se encuentra invadida de carteras y documentos cuya procedencia ignoro. Poco después conozco la causa: sonde Verónica, la secretaria que tiene Paco Sosa y que le acompaña en sus viajes a Estrasburgo y a quien hasta ahora no había tenido la oportunidad de conocer.
Han llegado los “europeos de UPyD”: el flamante eurodiputado, su encantadora mujer, la mencionada Verñonica y el eficaz Alberto Fuertes -a quien no le ha faltado el tiempo para conseguir la presencia de Gian Carlo Susta en el Congreso, además de corregir y ordenar enmiendas.
Sosa compra .y paga: es el requisito previo para el éxito- lotería de Navidad. Y cuenta:
- Cuando yo fui Secretario de Estado en el primer gobierno de Felipe González. Un día 22 de diciembre estaba reunida la cúpula del Ministerio cuando nos invadió un ejército de ujieres y funcionarios diversos: les había tocado la lotería. ¡Los únicos sin premio éramos los “rojos”! Desde entonces siempre que sé que se juega algún décimo en mi alrededor nunca dejo de jugar.
- Se van los “euros” y me quedo solo durantes unos minutos. Pocos antes de qie me llame Carlos Rey:
- - El Ministro saharaui está en la Delegación. En cosa de media hora irán por la sede.
- Salgo del despacho y hablo con Rosa. Tiene prevista una entrevista con Interviú. Pero me pide que la avise en cuanto lleguen. No quiee dejar d saludarlo.
- Conocí a Salek Bobih en un acto que organizaba UPyD en la pre-campaña de las europeas, pero apenas tuve la oportunidad de intercambiar algunas palabras antes y después de la mesa redonda.
- Llega acompañado por Ahmed Haddad, que es el número 2 del Polisario en España. El Ministro es un hombre tranquilo y afable que me abraza en la entrada a la sede.
- Pasamos al despacho de Rosa.
- - Su viaje ha sido muy largo –le explico-. Debido a la ausencia de vuelos por el partido de fútbol en Argel, ha debido desplzarse por carretera -2.000 km-. Luego, Argel-Barcelona y Barcelona-Madrid.
Rosa les pregunta por la situación de Aminatou Haidar, en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote. Bobih le contesta que su estado de salud es muy precario. Además de su diabetes ha recibido torturas por parte del régimen marroquí que le han dejado secuelas. “No es la mejor situación de partida para afrontar una huelga de hambre”, asegura el ministro, que hace gala de un gesto amable y sereno que resulta admirable por su contraste con las cosas que nos refiere.
Rosa cuenta de su viaje al Sahara y de su intención de repetirlo. El Ministro nos asegura que estará encantado de que se produzca y de recibirnos allí. “La estamos programando para finales de febrero”, digo.
Les cuenta que en la recepción que ofrecía UPyD al cuerpo diplomático acreditado en Madrid, asistió el representante de la RASD y un Consejero Político de la embajada de Marruecos, quien, al observar la presencia del señor Bucharaya, abandonaba la reunión. El embajador le enviaría una carta explicativa a nuestra portavoz. “Pero nosotros no somos el Gobierno”., explica Rosa.
Nos trasladamos al despacho de internacional. Allí Bobih y Haddad me cuentan que ellos controlan un tercio del territorio del Sahara Occidental –su departamento es responsable del Urbanismo y la Reconstrucción de esa superficie-. Me refiere la situación interna de Marruecos y la diferencia entre Hassan II y Mohamed VI. “El padre del actual rey era un hombre muy enérgico, pero trabajador –asegura Bobih-. Tenía muchos contactos, especialmente entre los países árabes productores de petróleo. De modo que, cuando se producía una crisis en su país, sus amigos acudían a su rescate. Su hijo es muy diferente –continúa el Ministro-. Dice que no quiere ocuparse del trono, sino vivir la vida. En una ocasión, Sarkozy debió reunir a su familia con el rey para convecerle de que siguiera. Y ya hay mucha gente que quiere que se vaya. Es un régimen que se está desmoronando”, concluye.
No se explica la política española con relación a Marruecos y al Sahara. Yo le digo que creo sinceramente que defendemos más los intereses franceses en la zona que los españoles. Y aludiendo al caso de Aminatou Haidar agrego: “Es muy importante lo que está haciendo esa mujer. El gobierno de España no entiende de principios, pero sí sabe de encuestas. Y esta huelga de hambre vuelve a poner en escena la realidad y la vigencia de un problema”.
Llega Carlos Rey de su trabajo y con la lengua fuera. Después de los saludos de rigor, pregunta al Ministro:
- - ¿Qué pasa si las negociaciones que están ustedes emprendiendo no llegan a buen fin? ¿Consideran que la acción militar quedaría desechada?
- En realidad, el Sahara sigue en guerra con Marruecos. Pero estamos buscando una solució pacífica –nos dice Bubih-. En el caso de que no la obtengamos, siempre repito que nadie nos puede negar el derecho a morir por nuestra patria.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Entrevista con el embajador

Esa mañana del suave otoño que está produciendo Madrid, visito al embajador de la Autoridad Nacional Palestina, Musa Amer Odeh.
Subo directamente a su despacho, donde su asistente me pregunta si puede desarrollarse la entrevista en inglés. Le digo que no hay problema.
Sale el embajador y me saluda en un español que más parece una mezcla de nuestro idioma con un portugués-“brasileiro”. Mediada nuestra conversación, y como el embajador pide un traductor le digo que también podemos hablar en inglés, idioma en el que transcurre el resto de la reunión.
Fernando Maura. Embajador, para nosotros ha sido una lástima que no hayan podido ustedes estar presentes en la recepción que dimos al Cuerpo Diplomático con representación en Madrid.
Embajador de Palestina. Yo también lo siento, pero tengo muchísimo trabajo. He tenido que viajar a Palestina 5 veces a lo largo de este año. Una de ellas para asistir al Congreso de mi partido (Al Fatah).
FM. ¿Y cómo ha ido ese Congreso?
EP. Muy bien. Nuestro partido necesitaba de sangre joven. Llevábamos mucho tiempo sin reunirnos, dadas las dificultades que tenemos para hacerlo y no nos hemos podido renovar hasta ahora. Estamos muy contentos.
FM. Tengo mucho interés en conocer su opinión respecto del informe Goldstone y sus consecuencias. Hay quien piensa que se trata de un informe que favorece a las tesis palestinas y que su contenido frena las posibilidades de negociación entre las partes en conflicto.
EP. Goldstone es un judío. Pero es un técnico y ha hecho un informe objetivo. La realidad es esa: se ha tratado de una acción que no guardaba proporción con los ataques recibidos por Israel. Se ha tratado de un acto de guerra desproporcionado.
El caso es que las consecuencias no han sido buenas: el Presidente Obama, que ha estado necesitado de los votos del “lobby” judío para llevar adelante sus proyectos de reformas, ha votado en contra de su tramitación en la ONU. Tampoco estamos muy contentos de la actuación de España, que se ha abstenido.
Nuestra confianza en la capacidad del Presidente Obama en la resolución del conflicto ha retrocedido.
FM. ¿No cree que una Europa que actúe desde una política exterior común, como pretende el Tratado de Lisboa, podría ayudar a resolver el conflicto?
EP. Decididamente sí. Lo esperamos y nos gustaría que fuera una realidad. Por el momento creemos que nuestro problema no tiene una solución.
FM. ¿Qué valoración hacen ustedes de la propuesta de Netanyahu?
EP. Se trata del gobierno más reaccionario que nunca haya tenido Israel. No entendemos muy bien lo que proponen. Mire usted, un ruso judío que se instale en Israel puede fijar su residencia en Israel o Palestina, donde quiere. Pero yo, que tengo 2 hermanos en Jerusalén, no puedo visitarlos. Esa es la realidad.
FM. Hemos tenido noticia de la decisión de Mahmoud Abbás de no presentarse a la reelección. ¿Qué me puede comentar?
EP. Abbás ha dicho: si queréis que continúe me tenéis que ofrecer algún argumento. Así no puedo seguir. Tendréis que valorar mi posición negociadora, pero sólo eso no sirve.

Y Musa Amer me repite como una larga letanía de los tiempos que no acaban, la política de asentamientos israelí –que no cesa-, el muro –ahora que celebramos la desaparición de otro-. Insiste en que defienden la existencia de los 2 Estados y recuerda que no existe proporción, que Israel constituye el 5º ejército del mundo y dispone de armas nucleares, que el miedo no sólo lo tienen ellos, también los palestinos. Y que ellos estaban en esa tierra antes de que Abraham existiera.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Un poco de política trasatlántica

La crisis económica nos trae de la mano nuevas situaciones políticas. Y si el mundo se veía condenado hasta hace sólo 20 años a optar entre el modelo americano y el soviético, hay quien piensa hoy que este mundo actual cuenta con 2 grandes protagonistas: Estados Unidos y China.
Y hablando con la “g” de “grande”, el G-20 es la demostración palpable de que el G-7 no era lo suficientemente amplio, no representaba lo que estaba presente, lo que era en suma importante. Y el G-20 se queda, no es algo transitorio.
Y ahora que toca poner en práctica la política exterior de la UE en aplicación del Tratado de Lisboa, convendrá recordar que sumadas las economías de Estados Unidos y de la Unión Europea –aunque el cálculo de este segundo sumando no deja de ser una mera adición, no el resultado de una plena integración económica- suponen el 55% del PIB mundial. Y entre ambos actores se produce el 80% del flujo comercial internacional. Se dice que para muestra sirve con un botón, pues bien, en los últimos 10 años Estados Unidos ha invertido más en Irlanda que en China. Vayan sacando cuentas… item más: 2/3 de la capitalización bursátil se producen en los mencionados polos económicos.
Los especialistas económicos aseguran que el proceso seguirá un signo inverso. Pero lo que está, está. Y no hay quien lo quite de enmedio.
En Estados Unidos se piensa en Europa de una manera más integrada desde el punto de vista económico que lo que nosotros mismos pensamos de nosotros.
La crisis económica tiene raíces trasatlánticas. También deberían serlo sus soluciones.
De cara a la presidencia española, convendrá pensar que los Estados Unidos –quizás debido a ese proverbial pragmatismo anglosajón- está aburrida de los grandes discursos retóricos y de los proyectos pretendidamente globales y prefiere volcarse en las realidades más concretas.
El presidente español, que de la mano de su Secretario de Estado –ahora bajo sospecha- ha situado su semestre europeo bajo el paraguas del refrán popular “consejos vendo, para mí no tengo”. O dicho de otra manera: prometo hacer en Europa lo que no quiero, no puedo, o simplemente no sé hacer en España, haría bien en concentrar su atención en estas políticas concretas si no quiere que su balance se reduzca a la canciòn italiana: “Parole, parole, parole…”