martes, 17 de noviembre de 2009

La emigración a la UE

Escribo este comentario tomando a la Unión Europea como un todo, cuando dista mucho de serlo. También en lo que concierne a la emigración.
Hay países europeos que reciben inmigrantes que cuentan con una baja cualificación –como ocurre con los del Sur de Europa-, loshay que acogen emigrantes cualificados –como, p.e. ocurre al Reino Unido- y quienes reciben solamente a asilados políticos –como es el caso de los países del Norte.
Y para que habláramos de una emigración deberíamos referirnos a una política común, pero existen enormes reticencias por parte de elos Estados miembros a ceder c ompetencias en este terreno. Está avanzando, eso sí, la cooperación europea en lo que se refiere al control de la emigración irregular; pero bastante menos en lo que consiste a las políticas positivas a desarrollar en este campo.
Se da el caso de que Europa –junto con Japón- cuenta con la población más envejecida del mundo. El hecho es que disminuye el tamaño de la población, lo que no es un problema en sí, pero sí lo es en cuanto al mantenimiento a medio plazo de nuestro Estado del Bienestar.
3 han sido las soluciones que se han propuesto ante este grave problema:
- el incremento de la emigración.
-las políticas de fomento de la natalidad.
- la intervención en el mercado de trabajo.
En lo que se refiere al primero de los aspectos, el de la emigración, que es el que motiva este comentario, bastaría con poner un ejemplo. Alemania necesitaría alcanzar los 170,000.000 de habitantes procedentes del exterior –que es el doble de la población de que dispone- si por este medio debiera obtener su equilibrio poblacional. Es inviable que este sea el único método, por lo tanto.
La Comisión Europea está pensando en favorecer la inmigración cualificada en un modelo que esté basado en la innovación.
En orden a facilitar la comprensión y el alcance de las condiciones de trabajo en Europa para y por los inmigrantes, la Comisión propuso la aprobación de una carta común de trabajo, que fue rechazada por Alemania. Ahora se trabaja en una “tarjeta azul” para los inmigrantes.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Javier Perote

Ignoro si algún día los saharauis –que alguna vez fueron españoles y hoy no quieren ser marroquíes- tomarán las riendas de su destino; pero, si lo hacen, es seguro que entre las deudas que a lo largo de estos 34 años han asumido está la que tienen con una persona que ha hecho de su existencia un monumento vivo a la dignididad inquebrantable, en este país que sin embargo pudo terminar su presencia en esa región del norte de Africa y que no supo o no quiso realizar. Y tiene un nombre: el de Javier Perote.
Este coronel del Ejército que me acompaña durante la mañana del sàbado 14, desde la calle Atocha hasta la Puerta del Sol, y que se extasìa al contemplar la bandera española junto a una selva de banderitas saharauis, ve còmo su marcha –vacilante en el apoyp de su muleta o de mi brazo amigo, pero resuelta en su determinación de siempre- se ve interrumpida por un constante goteo de reconocimientos y saludos afectuosos. Carmen Anguita, que pasea su estado de buena esperanza -“es niña y se llamará Sara”, me explica, “mi maido es muy previsor”- dice de Javier que es toda una personalidad en este mundo de las reivindicaciones polisarias.
Carlos Rey –otro hombre cuyo nombre lleva camino también de sumarse al elenco de los imprescindibles- me coloca en el punto que la organización dedica a la representación de los partidos políticos después de tomarnos un café con Rosa Dìez que viene de Bilbao y vuelve a Bilbao para retornar el lunes a Madrid –esa mujer parece haber hecho de la Nacional 1 el segundo pasillo de su casa-. Muy poco después aparece Perote que me confiesa que a él le ha podido la exigencia de la humanidad sobre la habitual marcialidad de la disciplina del ejército, me cuenta de la necesidad del mantenimiento de la Guardia civil como instituto independiente y me sugiere que Rosa pronuncie una conferencia en el Casino militar. Después de presentarme a sus amigos y conocidos me dice que, quizás mi nombre no les suena, pero cuando agrega las siglas UPD, hay una expresión admirativa en todos los rostros.
Y es que la gente de nuestro partido es la buena gente que ha entendido que la política se puede aún escribir con mayúsculas y que es posible reivindicar las causas que muchos otros han dado ya por perdidas, como el partido de Zerolo, que aparece en la demostración entre una pitada considerable.
Hoy conmemoramos el 34 aniversario de una vergüenza. La sucesión aparentemente inextinguible de una serie de hechos ominosos, como lo ha sido la reciente detención de la activista saharaui Aminetou Haidar por ela dictadura de Mohamed VI. Una sucesión a lo que los españoles se diría que nos vamos acostumbrando. Pero no todos. No es aceptable que -a fuerza de convivir con los hechos vergonzantes- los aceptemos como inevitables. No ocurre al menos con quienes recorremos las calles de Madrid bajo el cubierto cielo de esta mañana de sábado. Creemos que algún día, en algún cruce de caminos de la historia que todavía no está escrita, se asocien la justicia con la oportunidad y esta causa salga adelante cumpliendo sus propósitos.
Y después de abrazar a una señora que le saluda con el afecto de todos, me dice Javier Perote que la historia de estos 34 años está repleta de pequeñas historias -que son muy grandes, al cabo- que se deberían contar.
Y se lo repito a Carmen Anguita, a Carlos Rey y a su hija, mientras tomamos un aperitivo en un bar de las cercanìas a la Puerta del Sol. “Tenemos que poner esas historias en un papel”. Y Carlos me contesta: “Empezando seguramente por Javier Perote”. Y tiene razón.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Intercambio de solsticios (42)

Historia de Adelfa (2)

Ahí empezó todo. Entonces, mi hermana, se fue a vivir conmigo, en donde ella tenía su novio, que era unas casas más abajo. Y luego, entre mi hermana, su novio y yo, nos escapamos y fuimos a Gabón, porque yo tenía unos meses. Yo salí de ahí con 4 meses de vida. Mi madre se enteró de eso. Y luego vivimos en Gabón.
A la edad de 5 años empecé a ir a la guardería. Una mañana me enfermé en la clase, y mi hermana fue a recogerme. (Sinceramente va a ser muy difícil redactar todo eso porque no es mi idioma el español y es muy difícil traducirlo todo). América dijo que yo no tenía nada y que no pasaba nada. Entonces, a lo largo del curso, fui yo siendo víctima de una enfermedad, aparentemente que no tenía nombre. Y mi hermana llamó a mi madre y le dijo: ‘Es que Adelfa no duerme. Siempre dice que viene un helicóptero que le va a llevar’. Dice mi madre: ‘¿Cómo va a decir una niña que le va a llevar un helicóptero si esa niña nunca ha visto un avión, ni un helicóptero?’ Dice: ‘Pues, si quieres, vente por acá y velo tú’. Entonces mi madre llegó. Al parecer, cuando llegaba a las tres de la madrugada, me despertaba y recogía mis cosas, y yo decía que me iba, porque iban a venir a buscarme gentes con helicópteros que tenían mucha luz, por cierto. Entonces ¿qué pasa? Llegó un momento en que yo ya no quería comer. Yo ya no comía porque decía que me iba a ir.
Meses después, mi madre se dio cuenta que, entre médico y médico, no había solución. Me recogió, me llevó a mil curanderos, al sur del Congo, al norte de Camerún. Bueno, en Guinea no hablemos, en todos los sitios. Porque, en Guinea mismo, precisamente, en toda esa época estaba prohibido pues hacer medicina tradicional y de una manera abierta. A una mujer-pigmeo, al sur de Congo, la dije: ‘Esa niña ha nacido dos veces, y está posiblemente para volver a morirse, porque se queja del trato. Y, si no tenéis mucho cuidado, se morirá’. Y mi madre dice: ‘Ya que ha nacido ¿por qué tiene que morir? Yo la quiero mucho. Y la quiero tener conmigo’. Entonces, pues, era una enfermedad, muy, muy complicada, que desgraciadamente mis hijos hasta hoy en día siguen padeciendo (…)mucha explicación, pero, hace sufrir mucho, la verdad. Pero yo, ahora mismo no siento nada, no sé nada. Pero, a lo largo de mis años, siempre he sido muy enfermiza, de cosas bastante raras, que, hay veces que te ves como víctima; otras veces dices: ‘a lo mejor me ha tocado a mí y tengo que aguantarme, cuando (…)’ Bueno, la cuestión está en que, cuando me curó un poquito, mi madre me volvió a llevar a Gabón. Ya tenía ya alrededor de 7 años, porque habíamos pasado 2 años de curandero en curandero. En Gabón me dejó. Esa vez me quedé con mi hermana, para hacer el colegio. Y mi hermana tenía ya 15 años. La encontró embarazada. Cuando mi madre me acompañó a mí. Le dije: ‘Vente al pueblo a dar a luz’. Y mi madre dijo: ‘Entonces (…) y yo’. Entonces nos fuimos otra vez al pueblo. Entonces, empezó ahí otro calvario. Mi hermana dio a luz a un varón. Y empezó en que mi padre acusaba a sus hijos que fueron ellos los que (…) los nietos de él (…) Santiago, que es el hermano mayor de mi madre, le dijo: ‘Antonio, no digas tonterías, porque nadie puede matar a uno de los tuyos. Todo el mundo lo sabe lo que está pasando. Así que ten cuidado porque es mi hermana y yo no quiero volver a ver otro muerto’.
Fuimos a (…) y, una tarde que mi hermana vino cansada del trabajo, y me dijo: ‘¡Adelfa! ¿Has comido?’ Y le dije: ‘Sí’. ‘Pues voy a comprar un pan, porque tengo hambre’. Entonces me fue a comprar un pan, porque yo ya había venido de clase (…) Y cuando yo venía lanzadita con el pan, hay una esquina, antes de llegar a mi casa, que, como hay charcos de agua, ahí en el suelo, siempre. Me tropecé a una señora mayor. Porque yo tenía mucha prisa. Yo iba corriendo y ella venía muy tranquila (…) Me tropecé. Y el pan se me cayó en el suelo. Y se me quedó mirando, y me dijo: ‘Ven conmigo y vuelve a coger otro pan, porque la culpa ha sido mía’. Volví, y me dijo: ‘¡Qué guapa eres! ¿Y quién eres?’ Y yo: ‘(…) dicho que no hable con extraños’. Entonces volví. Y al estar en casa con mi hermana. Y esa señora, que ya era bastante mayor, unos 49 años, vino detrás de mí, y dijo: ‘¿Aquí vives?’ Y le digo a mi hermana: ‘Me ha seguido cuando traía el pan’. ‘Pues, si te sigue, por algo será’. Dice: ‘¿Y qué quiere, señora?’ ‘No. Esta niña me parece muy guapa. Y yo tengo varios varones, todavía sin casarse. Me gustaría que se casara con uno de mis hijos. Tengo uno. Pero tengo también sobrinos’. Y mi hermana dice: ‘Es pronto (¿joven?) para casarse’. Se rió un poco y se fue.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Los retos de López Garrido

El Colegio Universitario San Pablo – CEU en colaboración con el Real Instituto Elcano celebraba hace algunas fechas un seminario sobre los retos que debía asumir la próxima presidencia española de la Unión.
Intervenía para precisarlo el Secretario de Estado para la UE. El responsable político planteaba la actitud española previa a la presidencia como la acción sobre un mundo previsible: ese mundo que existía en las pasadas décadas que a decir de algún filósofo de pocos vuelos significaba e final de la historiA. Y eso porque el crecimiento era ya un dato irrevoacable y las crisis económicas ya no existían en un mercado global que apenas necesitaba de ajustes. A decir de López Garrido se trataba del triunfo del liberalismo –aunque algunos entendemos que lo liberal no siempre significa la ausencia de controles externos a los instrumentos económicos. Esto ha saltado por los aires.
También ha quedado atrás la idea de 2 bloques enfrentados entre sí y Europa ha sido el escenario de la caída del muro -que ahora conmemoramos- con su ampliación haccia el este.
Hay un primer desafío que es el económico. Según el Secretario de Estado, “nadie esperaba la crisis” (deberíamos decir más bien que algunos, como es el caso del Gobierno español, no quisieron verla). La crisis cambiará la presidencia. López Garrido se pregunta si seguirán existiendo los estímulos fiscales y hace una reflexión sobre los sistemas de regulación financiera y cómo el Parlamento Europeo que viene del Tratado de Lisboa tendrá capacidad normativa sobre las reglas regulatorias. Por otra parte, nos encontramos ante la necesidad de definir reformas estructurales a escala económica europea (afirmación del Secretario de Estado bastante curiosa si se piensa que este es el Gobierno español que menos reformas ha acometido a lo largo de la historia de nuestra reciente democracia). Coincidirá la presidencia española con la reflexión del grupo que preside Felipe González en lo que se refiere a la coordinación de las políticas económicas y la incardinación de Europa en el G-20 con acentos y características propias y no sólo la de sus países integrantes.
La política energética sería la segunda prioridad. La crisis político-económica entre Rusia y Ucrania ha puesto encima de la mesa la importancia de la seguridad en el abastecimiento. Ocurre que no existe política energética europea (tampoco la tiene España, podríamos añadir). Y, como continuidad a la presidencia sueca, habrá que prestar atención al cambio climático respecto del cual ya existe la previsión de un Copenhage-2.
El tercer reto del cuaderno de notas de López Garrido se refiere a la construcción europea. Después de 8 años “mareando la perdiz” del debate constitucional en la Unión, finalmente se ha aprobado el Tratado de Lisboa y su ejecución primera se producirá bajo la presidencia española. Un tratado que –siempre según Garrido- viene a suponer el 98% de la non-nata Constitución. El Secretario de Estado piensa que el Presidente del Consejo no actuará como una epecie de “chairman” de la Unión, aunque dependerá de su personalidad –lo mismo ocurrirá con el Alto Representante. Y, continuando con el capítulo de las cosas inesperadas, lo son también una Comisión Europea de 27 miembros –uno de los precios del “sí” irlandés, la iniciativa legislativa popular –mediante un millón de firmas-, la Convención Europea de Derechos Humanos…
En un mundo multipolar, Europa no constituye todavía uno de sus polos y hay que construirlo a través de la política exterior. López Garrido se refiere a supuestos como el conflicto con Rusia, que la presidencia española tendrá un sabor mediterráneo con la cumbre mediterránea que se celebrará en Barcelona, la actualidad siempre vigente del conflicto en Palestina.
La agenda española deberá preocuparse también de la inmigración y de la integración de los inmigrantes en la sociedad europea.
Y el último capítulo –pero tampoco el menos importante, “last, but not least”- es el relativo a la ampliación. Está el conflicto entre Croacia y Eslovenia, la posiciónde Francia y Alemania respecto de la sdmisión de Turquía –que tendrá que hacer sus deberes, se supone que democráticos- aunque España acepta su integración.
Esta vino a ser la intervención del máximo responsable de la política europea de la Administración Zapatero. Algo así como el refrán popular: “Consejos vendo, para mí no tengo”.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

LAS RAZONES DE UNA LEY.


Una de las impresiones que la actual situación política deja en el ánimo del espectador es que las diferencias de fondo entre partidos no existen. Que tras una retórica vacía llamada a movilizar al propio electorado, a fuerza de alarmarlo con el supuesto extremismo del adversario, los dos partidos mayoritarios ocultan en realidad, una profunda coincidencia de fondo. Parece como si la línea que hasta hace algún tiempo separaba al PSOE del Partido Popular, se hubiera difuminado por completo en favor de la más clara distinción entre partidos en el Poder y que mandan, y partidos en la oposición y que critican pero que aspiran a mandar de la misma forma.

Más allá de ésta distinción, todo es igual. Es decir, el comportamiento de los dos Partidos es más o menos el mismo, una vez ocupan el poder. Los dos siguen las mismas políticas, los dos respetan idénticos intereses. Los dos responden a la misma lógica de servirse de los instrumentos de gobierno para fortalecer su posición, y de reprochar al contrario lo que ellos mismos hicieron cuando estaban en el gobierno. Y basta echar una rápida ojeada al mapa de Ayuntamientos y Comunidades para verificar que algo o mucho de ello, es cierto. La Política, es decir las diferentes posturas ante los concretos problemas que nos acucian en economía, en paro, en política de vivienda, en cómo reestructurar nuestra economía productiva, en cómo distribuir las cargas de la crisis financiera... simplemente no existe. La única diferencia de fondo que verdaderamente importa hoy en España, es la tenue línea que separa a quien ocupa el poder del que aspira a ocuparlo. La Política se ha visto sustituida por el Poder.

Una prueba palpable de ello ha sido puesta de manifiesto ante nosotros. Hace poco veíamos cómo una ley absurda y mal hecha, presuntamente destinada a favorecer la movilidad de los madrileños, era presentada a la Asamblea de la comunidad de Madrid. En principio nada a destacar, sólo que la ley, incomprensible no se sabía a qué o para qué podía servir. Basto esperar unos días para comprobar qué había detrás de ella. Algo muy simple y muy diferente a los intereses del transporte de los madrileños. Prorrogar hasta quince años las concesiones que las grandes empresas de transporten detentaban y que estaban prestas a expirar en tres años. Prorrogarlas sin concurso libre y público, a cambio de un “plan de mejoras”, que habría debido satisfacer el nuevo concesionario entrante.

Autores de la medida: PSOE (oposición) y Partido Popular (Gobierno de la Comunidad), de mutuo acuerdo expresado en una enmienda transaccional. Razón de fondo: beneficiar a los propietarios de las concesiones que operan en régimen de monopolio y que se llaman National Express, Arriva, Dauhgty Hanson… ¿Les suena los nombres? ¿No? Pues, consulten en la bolsa de Londres y saldrán de dudas. Liberales como Esperanza Aguirre y socialista como Tomás Gómez, en medio de la crisis que nos devora, coinciden en ver el transporte de los madrileños como una oportunidad para que los ricos sigan siendo más ricos. De eso se trata, de coincidir en hacer favores a los que de verdad mandan para alcanzar o, en su caso, mantenerse en el poder…Total ¡si no se entera nadie!

martes, 10 de noviembre de 2009

Si Valentín González –es un nombre figurado- tuviera que definirse de alguna manera sería la de un hombre que se ha hecho a sí mismo.
Desde que lo conocí, en aquellos tiempos de la ejecutiva de las Juventudes Socialistas, hasta el reencuentro de estos últimos años, Valentín ha adquirido un cierto tono profesoral al que una melena larga y lacia y el afeitado del bigote han contribuido decisivamente.
Valentín me dice que se confunden quienes piensan que esta crisis la corregiría una devaluación, como ocurría con la extinta peseta. Lo que corregían esas medidas eran más bien pérdidas de competitividad, lo que no es el problema actual –asegura-. El problema es que no hay consumo, y no lo hay porque los bancos no prestan. Y los bancos no quieren prestar porque no pueden. La concesión de créditos de la banca se producía tradicionalmente sobre los activos puestos por los clientes en sus cuentas. Pero el “boom” –la burbuja- se ha producido con financiación exterior, no interna. Y eso lo sabían todos, incluídos esos que ahora denuncian nuestra crisis –según Valentín-. Ahora la banca deberá situarse en términos de rentabilidad, pero para ello debe operar el rescate del Estado. Según González, las cifras aprobadas por el Gobierno a tal efecto sólo alcanzarían una cuarta parte de las necesidades.
Y en esa tesitura de las políticas necesarias para corregir la crisis, Valentín me dice: “las reformas siempre son necesarias”.
Y yo noto, cuando González se aleja hacia una calle a mi derecha pensando en sus cosas, que su espíritu de socialista insobornable se encuentra más que debilitado por la “gestión” –lo entrecomillo porque sólo es un decir- que de la crisis está haciendo el gobierno de su partido.
Y no sé muy bien cuántos socialistas más estarán en la misma posición que Valentín González.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Una cumbre sin nombramientos

La reciente cumbre de otoño de la Unión Europea se ha despedido sin el previsto baile de nombramientos. La actitud obstruccionista del presidente de Chequia no ha conseguido impedir la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, pero sí que ha supuesto el desplazamiento de la decisión respecto de la composición de la Comisión Europea, el Presidente permanente de la UE y su Alto Representante.
Y no se trata de un hecho circunstancial: ahora mismo la Comisión Europea se encuentra en funciones hasta que un Consejo Extraordinario de la Unión –previsto para el final de la semana que viene- acabe con la provisionalidad.
Será provisional, sí. Pero se despide de sus responsabilidades esta Comisión entregando un documento que sitúa a España en una posición difícil: para 2.013 deberemos pagar por la política agrícola –la PAC- que hasta ahora venía subvencionando la Unión y deberemos emplear en ello entre 3.000 y 13.500 millones de euros –o sea, entre 0’3 y 1’3 puntos de PIB.
Lo que ha ocurrido es que el documento de Perspectivas Financieras niega el carácter de estratégicas a las políticas PACs y se trata de un debate que han ganado los países no agrarios. Alemania –p.e.- puede permitirse pagar esa factura, España no. Anualmente entran por ese concepto en nuestro país unos 7.700 millones de euros y además, para 2.013, España será contribuyente neto para la UE.
La batalla ahora será jurídica: defender que esta Comisión en funciones carece de competencias para definir tales objetivos. Y contará para ello con pocos apoyos políticos: Francia ya ha elaborado un plan al respecto. No cabe duda de que esta decisión lastrará de manera muy significativa la próxima presidencia española.

La estrategia de España en lo que se refiere al baile de nombramientos consiste en no presentar candidatos y apoyar a los que nos convengan. Pero eso puede suponer –en ese juego de pesos y contrapesos habituales- que la carambola nos beneficie –¿o no?-. para Alto Representante se habla de Milliband, pero hay quien asegura que podría ser Moratinos.
El Servicio Exterior. España se encuentra entre los países que exigen una mayor importancia del mismo y no unq qcción marginal. Se destinarán a este objetivo unos 50.000 millones de euros que saldrán de ese aparentemente sin fondo pozo de la PAC. Pero ocurre que la cuota prevista para España le será difícil de cumplir a nuestro país, dada lo exiguo de nuestra representación diplomática.

La gran apuesta de la saliente presidencia sueca era el cambio climático. Pero los países del este e Italia han arrojado sobre la nación nórdica un verdadero jarro de agua fría. Es posible que haya que esperar a un Copenhague 2.

En lo que se refiere a las estrategias para la salida de la crisis es evidente que las medidas adoptadas por los gobiernos europeos han dejado al pacto de estabilidad hecho poco menos que “unos zorros”. Pero Angela Merkel quiere que se mantenga en el medio plazo, lo que emitiría un mensaje de tranquilidad a los mercados e impediría un incremento de los tipos a corto. Después de la negociación, España ha conseguido que se le vuelvan a aplicar los “rigores” del pacto, sólo en 2.012, para cuando ya hayamos salido de la crisis (¿) o tengamos nuevo gobierno.

Almunia se consolida como el próximo candidato español a Comisario. Queda sin embargo la duda de si se convertirá su departamento en un mero servicio de estudios o compartirá competencias de regulación financiera con el previsible y flamante comisario francés Barnier.

Parece que también se consolida la presencia de España en el G-20, avalada principalmente por nuestra política de regulación de las entidades financieras.

En lo que se refiere al capítulo de inmigración, se ha conseguido que la repatriación a los países de origen se produzca sobre presupuestos comunitarios –que también saldrían de excedentes de la PAC-. del mismo modo se va ampliando la política deL FRONTEX, de modo que sean los países que hacen frontera con los que generan la emigración los que hagan de gendarmes o de policías de frontera para aquellos.

Y en cuanto a la acción en Afganistán –y Pakistán- se estará a lo que diga Obama.

Esto es lo que ha dado de sí la cumbre. Seguiremos informando.